¿Usted compraría algo que no ha visto?

Eso se preguntaron dos hermanos neoyorquinos que perdieron buena parte de su visión como consecuencia de un problema degenerativo y han dedicado su vida a recaudar fondos para buscar una cura.

Bradford Manning, de 35 años, y su hermano Bryan, de 30, fundaron la empresa de indumentarias Two Blind Brothers (Dos hermanos ciegos). Y emplearon una estrategia de ventas que les ha permitido recaudar más de 700.000 dólares para su causa: Venden cajas misteriosas llenas de prendas: camisas de tela muy suave, medias, gorras de lana y anteojos para sol.

Donan todas sus ganancias por las ventas de esas cajas y de prendas sueltas a organizaciones como la Fundación para Combatir la Ceguera (Foundation Fighting Blindness) o a investigaciones del problema de retina que padecen desde los cinco años, la enfermedad de Stargardt, que con el correr del tiempo puede producir una ceguera.

“Queríamos tratar de ayudar y de concientizar a la gente, de hacer algo bueno“, dijo Bryan.

Bradford trabajaba para una firma de inversiones y Bryan vendía software, pero a partir del 2016 se abocaron a esta empresa y lograron el apoyo de celebridades como Ice-T y el empresario Richard Branson. El programa televisivo de Ellen DeGeneris les dio un cheque de 30.000 dólares donados por Shutterfly.

Y la venta de sus cajas misteriosas, que cuestan de 30 a 200 dólares, ha resultado un fenómeno de las redes sociales

Su clientela incluye parientes de personas ciegas o con problemas para ver. Algunos publican videos de cuando abren las cajas en TikTok, Facebook e Instagram. Unos pocos lo hacen con los ojos tapados.

“Fue alucinante”

A los hermanos se les ocurrió la idea en el 2015, cuando un investigador descubrió una terapia genética y no tenía fondos para ofrecerla a la venta.

“Fue alucinante”, dijo Bryan. “Toda la vida nos veníamos diciendo ‘en cualquier momento aparece una cura‘. Esta no es para nosotros, pero es real. La Fundación para Combatir la Ceguera puso esto en marcha con una pequeña donación a este científico brillante”.

Poco después se fueron de compras a Bloomingdale’s y cada uno se fue por su lado. Cuando volvieron a reunirse, descubrieron que ambos habían comprado la misma camisa.

“Era de una tela muy suave y cómoda y a los dos nos gustó. Se nos ocurrió producir ropa suave al tacto, cómoda“, y donar las ganancias para investigaciones de problemas oculares, expresó Bryan.

Asesorados por amigos del sector textil, crearon la empresa Dos Hermanos Ciegos.

Venden prendas de la marca Henley, buzos con capucha, camisetas tipo polo, camisetas y ropa para niños hechas con una tela de bambú mezclado con algodón y spándex. Usan el lenguaje para ciegos Braille para indicar el color de la prenda en algunos de sus productos, que venden por la internet a través de Twoblindbrothers.com.

La ropa la producían inicialmente en Texas, mayormente con gente con problemas de visión. Al crecer la firma, se mudaron a Los Ángeles.

A Brad le diagnosticaron el mal cuando tenía siete años. Un médico determinó que la enfermedad de Stargardt era la razón por la que estaba perdiendo su visión.

El médico le dijo a su madre, “lléveselo a su casa, cómprele una lupa y enséñele Braille. Buena suerte“, cuenta Bryan. Sus padres, no obstante, no se dieron por vencidos. Redujeron el avance de la enfermedad y hoy ambos hermanos tienen visión periférica.

Los hermanos incluyen un relato de su historia en las cajas misteriosas, con un agradecimiento especial.
“Cuando alguien compra a ciegas, comprueba algo notable”, señalan. “Demuestran que una fe genuina es real“.

AP.

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