Los estragos de la pandemia del coronavirus se han extendido a varios sectores de la sociedad venezolana y la gastronomía no escapa de esta realidad global. Nuevas restricciones han golpeado con fuerza al sector culinario, en especial a restaurantes donde algunos propietarios no han encontrado otra solución que cerrar sus puertas temporalmente.

Otros se han reinventado, adaptándose a lo que las circunstancias les permitan para continuar en la distancia dando servicio a sus clientes.

No cerrar las puertas para muchos los ha hecho optar por mantener los servicios de recogida y de entrega a domicilio así no verse obligados a apagar sus fogones.

La Voz de América conversó con tres chefs venezolanos orgullosos de su labor, que cuentan cómo se reinventaron para seguir detrás de los fogones y haciendo lo posible porque el COVID-19 no empañe su pasión.

“Más que ofrecer un plato, es una experiencia”

“Yo soy chef en Venezuela y, por ahora, no me veo cocinando en otro país”, dice Ariana Pérez, chef venezolana

Ariana Pérez es la chef encargada de “El Almacén”, un servicio de comida delivery Gourmet que funciona en la capital venezolana.

En entrevista con la VOA, cuenta con orgullo que ser chef para ella significa haber elegido la mejor carrera, ya que se encontró consigo misma y se siente totalmente apasionada por lo que hace día a día. No se ve en otro lugar que no sea dentro de una cocina.

Expone que en medio de la pandemia este sector fue de los más impactados en el país: “Como buenos venezolanos siempre salimos a trabajar, siempre salimos a dar la cara, seguimos ofreciéndole nuestro producto al cliente hasta la puerta de su casa, ideando estrategias, haciendo equipos de trabajo. Nos reinventamos totalmente y lo logramos por nuestra gente y por nosotros aquí seguimos victoriosos”, dijo Pérez.

Cree que su reinvención durante este tiempo se ha basado en tratar de llevarle esa experiencia que todo cliente merece a la puerta de su casa, ofreciéndole más que un plato, una experiencia donde el comensal interactúa con el plato. Para ello, dice, envían algunos ingredientes extra y así el consumidor puede terminar el plato en su casa. La idea, explica la chef, es que los clientes sean parte del proceso.

“Un plato servido directamente no será lo mismo al llegar con un delivery hasta la casa, pero hay un esfuerzo increíble detrás de un delivery, en cómo llega la comida en la temperatura. Hicimos prueba infinitas donde enviamos cajas de un lugar a otro y abríamos para verificar y probar cómo llega y el esfuerzo, de verdad, que es bastante gratificante. No estamos lejos de lograr la misma experiencia en casa”, dice la chef.

“Venezuela es uno de los países que la gastronomía está dando de qué hablar, ya no somos una evolución, ya somos una revolución a nivel gastronómico. Cada vez hay, más emprendimientos. Cada vez, hay más proyectos grandes; cada vez, seguimos dando de qué hablar”, dice.

Explicó, que pese a la crisis en todos los órdenes que atraviesa la nación, no tiene previsto emigrar, como han hecho muchos venezolanos para escapar de la crisis: “Yo soy chef en Venezuela y, por ahora, no me veo cocinando en otro país. Me gusta lo que hago y me gusta hacerlo en mi país por la manera en que lo recibe”, agrega.

Como chef, agradece que esta pandemia haya generado la necesidad de reinventarse a ella y a otros venezolanos que se desempeñan en el mundo gastronómico.

“Es difícil cocinar en un país con hambre”

Para Aniello Merola, chef principal de “Anónimo”, una opción gastronómica que marca tendencia en Caracas, su oficio es un estilo de vida, un arte, una carrera donde se aprende tanto del mundo y de tantas culturas, un pequeño mundo.

Aniello Merolam, chef venezolano. [Foto: Cortesía]

Cuenta que todo ha sido un tema de adaptación y evolución, pues en medio de esta coyuntura le ha tocado reinventarse en cuanto a ingredientes, a nuevas maneras de emplantar, ver las tendencias en el mundo. Es una etapa que, sin duda, le ha servido para aprender y no quedarse con lo malo que ha sido la pandemia para muchos.

“Creo que la pandemia sacó cosas de mí que jamás hubiese imaginado hacer, desarrolló mucho más mi inteligencia emocional, el tema de apreciar lo que estaba viviendo antes. Siento que me salté muchas cosas y no las supe apreciar y así como me ayudó a desarrollar el tema de liderazgo positivo hacia todo el equipo de trabajo”.

Es difícil en un país como Venezuela ser chef, dice Merola, porque se cocina en un país con hambre. Explica que dar lujos donde hay otras personas que están muy lejos de tener sus tres comidas en el día día es algo que le causa mucho dolor. Pese a ello, sostiene que cocinar es su pasión, es su día a día. Sin la cocina no pudiera ser quien es hoy, admite.

“Ser chef en Venezuela en un privilegio”

Víctor Moreno, cocinero venezolano y dueño de “Moreno Caracas”, uno de los restaurantes más prestigiosos de Caracas, dice que ser chef en Venezuela significa un reto y un privilegio de poder reencontrarse con la esencia de la gastronomía, pero sobre todo con el descubrimiento de productos autóctonos.

Victor Moreno, cocinero venezolano, dueño y cocinero de “Moreno Caracas”. [Foto: Cortesía]

Explica que su receta aplicada desde el inicio de la pandemia se basó en “trabajo, trabajo y más trabajo”, además de adaptarse al sistema de delivery con el que no contaban y la llegada del COVID-19 los obligó a tomar iniciativas para llevar el servicio a sus clientes.

“Implementamos un modelo de Black Kitchen, una cocina viajera, desarrollando una plataforma de marca, donde ofrecemos un menú de comida callejera compuesto por tres hamburguesas y un postre. También un servicio de catering para llevar la comida al lugar que los comensales elijan,” concluye el chef.

VOA.

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