El Gobierno de Irán ha asegurado que su venta de armas “será mucho mayor” que la compra de armamento tras el fin del embargo impuesto por Naciones Unidas, en el marco del acuerdo nuclear de 2015 y a pesar de las advertencias de Estados Unidos al respecto.

“Muchos países ya han hablado con nosotros. Hemos mantenido negociaciones con algunos países y está todo preparado para el intercambio (de armas), tanto la venta y para satisfacer algunas necesidades”, ha dicho el ministro de Defensa iraní, Amir Hatami. “Por supuesto, nuestras ventas serán mucho mayores (que las compras)”, agregó.

Asimismo, ha destacado que las sanciones impuestas por Estados Unidos han hecho que el país avance hacia la autosuficiencia y ha agregado que “incluso los enemigos admiten que Irán es una potencia balística significativa en el mundo”.

Hatami ha dado además garantías a los países de la región sobre la voluntad de paz de Teherán. “Esta es una clara política de defensa de Irán”, ha manifestado, tal y como ha recogido la cadena de televisión iraní Press TV.

“No puede encontrarse ningún movimiento contra esta política durante las últimas cuatro décadas. Allá donde actuamos, fue para crear la paz y establecer la seguridad y la estabilidad y la región“, ha dicho.

“Lo hemos mostrado honestamente ante todo el mundo en la lucha contra los terroristas entrenados por los estadounidenses“, ha apuntado, en una aparente referencia a Estado Islámico. Teherán ha acusado en varias ocasiones a Washington de estar detrás del surgimiento del grupo yihadista.

En julio de 2015, Irán y seis potencias internacionales –Estados Unidos, Rusia, Reino Unido, China, Francia y Alemania– firmaron el Plan de Acción Integral Conjunto (PAIC), por el que Irán limitaba su programa nuclear a cambio del levantamiento de las sanciones internacionales.

Sin embargo, en mayo de 2018, Washington se retiró del pacto y activó sanciones contra Irán con el argumento de que el país seguía desarrollando armas nucleares. Asimismo, anunció el 20 de septiembre la imposición de sanciones de forma unilateral acogiéndose al conocido como mecanismo ‘snapback’, incluido en el acuerdo nuclear.

Dicha acción tuvo lugar a pesar de que el Consejo de Seguridad de la ONU había rechazado previamente extender el embargo impuesto contra Teherán y provocó nuevas críticas por parte de las autoridades iraníes contra Washington.

Las tensiones entre Washington y Teherán han aumentado desde que Estados Unidos se retirara en 2018 del acuerdo nuclear de 2015 y repuntaron en enero después de que el Ejército estadounidense matara en un bombardeo en Irak al jefe de la Fuerza Quds de la Guardia Revolucionaria, Qasem Soleimani.

Con información de agencias.

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