El eurodiputado del PP Leopoldo López Gil, padre del opositor venezolano acogido en la Embajada de España en Caracas, ha escrito una carta al alto representante de la UE, Josep Borrell, en la que le acusa de “despreciar” al Parlamento Europeo por decir que no tiene obligación de informar en ella de la misión diplomática que envió a Venezuela a finales de septiembre.

López Gil ha escrito a Borrell una carta pública porque en la Eurocámara no hay procedimiento para responder por alusiones, después de que el exministro español afirmase, en un debate el pasado día 7, que la situación de Venezuela tiene una “carga emocional” para el eurodiputado.

El eurodiputado –si bien ha agradecido que su hijo esté acogido en la Embajada española desde un momento en que Borrell era ministro de Exteriores español– ha subrayado que su posición “trasciende con mucho las angustias personales” y que habla no solo como padre de Leopoldo López, sino como “portavoz de todos los presos políticos de ese país”.

Borrell acusó a los parlamentarios de organizar una “escandalera sin fundamento” para combatir al Gobierno de España, pero López Gil ha recalcado que, precisamente porque ya no es ministro, su obligación es dar explicaciones “ante la sede de la soberanía popular europea”.

En cuanto al envío de la misión europea que motivó la comparecencia –y que volvió a concluir que no se dan las condiciones para que las elecciones del 6 de diciembre sean democráticas–, el eurodiputado afirma que fueron “el régimen de Maduro” y Henrique Capriles, opositor que se ha apartado de Juan Guaidó, quienes le pidieron “un gesto claro, una señal política para poder retrasar las elecciones”.

López Gil lamenta que Borrell decidiera en iar la misión “con el único fin de posponer los comicios a cambio simplemente de enviar una misión exploratoria como paso previo a una posible futura Misión de Observación” aunque los partidos de oposición reunidos en el G4 exigen cinco criterios para participar en las elecciones.

En su opinión, la decisión de enviar la misión la tomó Borrell “cuando el régimen le manifestó inquietud ante las conclusiones del Grupo de Contacto y del demoledor informe de la Misión Internacional independiente de las Naciones Unidas, que imputa a los jerarcas del régimen crímenes contra la Humanidad”.

Además, critica que la misión se vio “culminada con la vergonzosa e intolerable entrega a su embajadora en Caracas, por parte del Fiscal General del régimen, persona sancionada por la Unión Europea, de un contra informe al presentado al Consejo de Derechos Humanos de la ONU”.

Mientras Borrell afirmó que enviaría igualmente una delegaciñón a Bielorrusia para hablar con Aleksandr Lukashenko, advierte de que lo grave sería hacerlo “sin tener el aval ni el conocimiento de la oposición bielorrusa”.

Así, López Gil advierte a Borrell de que “los dilatados diáloqos auspiciados por la Santa Sede, los tres expresidentes en República Dominicana, por Noruega en Barbados y los de su Grupo de Contacto solo han conseguido oxigenar al régimen”, de manera que ahora, “tras tanto fracaso, lo que corresponde es incrementar la presión diplomática y politica al unísono, sin divisiones ni fisuras”. Para eso, añade, Borrell puede contar con él y con la mayoría de la Eurocámara.

 

Con información de agencias

Comments

Comments are closed.