La Unión Europea aplicará sanciones contra los responsables del envenenamiento del opositor ruso Alexei Navalni, que fue víctima de un ataque con un agente nervioso del tipo Novichok el pasado mes de agosto en suelo ruso.

“Hemos discutido posibles elementos de una respuesta común de la UE por el uso de agentes nerviosos prohibidos. Pondremos en marcha la propuesta hecha por Francia y Alemania sobre medidas restrictivas contra aquellas personas implicadas con el ataque”, ha señalado el Alto Representante de la Unión Europea para Política Exterior, Josep Borrell, en una rueda de prensa posterior al encuentro del Consejo de Asuntos Exteriores celebrado en Luxemburgo.

“Hay un acuerdo político para aplicar medidas restrictivas que se desarrollarán en los órganos técnicos del Consejo“, ha confirmado Borrell. Ahora el trámite seguirá a nivel de grupos de trabajo del Consejo con las pruebas que aporten Francia y Alemania con la idea de aplicar un esquema de sanciones por el uso de armas químicas.

Las medidas punitivas se acuerdan después de que París y Berlin señalaran la responsabilidad de Rusia en el caso. La UE ha llegado a este punto tras las conclusiones de varios investigaciones independientes, incluida la de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas.

LAS SANCIONES NO EVITAN RELACIÓN CON MOSCÚ

Preguntado si este caso generará un cambio general de la política de la UE hacia Moscú, Borrell ha insistido en que el ataque contra Navalni es de suma preocupación para la UE pero la relación con Rusia atraviesa muchos temas distintos, como es también el conflicto de Nagorno Karabaj, donde ejerce la copresidencia del grupo de la OSCE para pacificar el conflicto.

“El mundo no se puede reducir a este triste episodio del envenenamiento Navalni. Esto tiene una respuesta concreta pero no evita que tengamos que considerar el contacto con Rusia en otros asuntos“, ha explicado el jefe de la diplomacia europea, quien ha defendido en todo caso que “cada caso requiere de una respuesta concreta”.

Aunque el acuerdo sobre las sanciones como muestra de “repudio” por el uso de armas químicas en el caso Navalni ha sido unánime, según ha explicado la ministra de Asuntos Exteriores, Arancha González Laya, España también cree, “al igual que otros Estados miembro”, que la UE debe mantener un “marco de diálogo” abierto con Rusia.

“A la vez que respondemos de manera clara al envenenamiento de Navaimi, tenemos que poder tener canales de diálogo con Rusia que nos permita tratar asuntos de orden sistémicos“, ha razonado González Laya en rueda de prensa, en referencia a cuestiones como el cambio climático, la lucha antiterrorista o la Antártida, en los que Moscú es un actor “imprescindible”.

En cuanto al acuerdo político a Veintisiete para iniciar las primeras sanciones contra Rusia, la jefa de la diplomacia española ha explicado los ministros todavía no han “hablado de personas ni de sectores” concretos, sino que se trata de iniciar el proceso para elaborar una lista de personas con responsabilidad en el suceso.

“Es importante que la UE haya mostrado unidad sobre un crimen tan serio y lo hemos hecho hoy”, ha indicado el ministro de Exteriores alemán, Heiko Maas, uno de los impulsores de la iniciativa.

Con información de agencias.

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