La Agencia Espacial Europea (ESA, según sus siglas en inglés) ha desarrollado un sistema operativo en tiempo real (RTOS) para su misión de exploración del Sol Solar Orbiter para que el satélite soporte las altas temperaturas a medida que se acerca al Sol.

Solar Orbiter despegó desde Cabo Cañaveral (Estados Unidos) el 10 de febrero y realizó el pasado 15 de junio su primer acercamiento a la estrella, llegando a 77 millones de kilómetros de su superficie, y durante la misión se acercará hasta 10 millones de kilómetros más al Sol que Mercurio.

En su superficie orientada al Sol, Mercurio puede alcanzar temperaturas de hasta 450 grados centígrados y para soportar estas temperaturas, Solar Orbiter depende de un escudo térmico.

Sin embargo, este escudo térmico protege al satélite únicamente cuando se encuentra directamente hacia el Sol, ya que no cuenta con suficiente protección en los lados o en la parte posterior.

Los sistemas operativos en tiempo real son los más frecuentes empleados en satélites y, a diferencia del resto de sistemas operativos -como los de ‘smartphones’ u ordenadores personales- deben realizar un cálculo dentro de un plazo estrictamente específico. Si el plazo no se cumple, la tarea se considera fallida y finalizada.

Requisitos estrictos

Estos sistemas operativos se diseñan de tal forma que cada tarea se debe realizar en un tiempo determinado que se mide en ‘tics’. Por lo que para cargar datos de los sensores, se necesitarían tres ‘tics’ o para encender motores se necesitarían cuatro, entre otras cosas.

Además, cada tarea tiene asignada una prioridad específica, lo que permite que un diseñador de ‘software’ conozca exactamente qué tarea se va a realizar en un escenario y cuánto tiempo tardará en hacerse.

Por esta razón, la ESA desarrolló un sistema operativo en tiempo real para Solar Orbiter, que puede actuar bajo requisitos muy estrictos.

El desvío máximo permitido desde el sol es de 6,5 grados y cualquier desviación que exceda los 2,3 grados es aceptable, pero Solar Orbiter tendría tan solo 50 segundos para reaccionar.

“Tenemos requisitos extremadamente exigentes para esta misión“, ha indicado la jefa de sección de Sistemas de Software de Vuelo de la ESA, Maria Hernek, según ha recogido Ars Technica.

“Por lo general, reiniciar una plataforma como esta toma aproximadamente 40 segundos. Aquí hemos tenido 50 segundos en total para encontrar el problema, aislarlo, tener el sistema operativo de nuevo y tomar medidas de recuperación”, ha añadido.

En este sentido, el sistema operativo necesita reiniciarse de forma remota y recuperarse en 50 segundos para que el Solar Orbiter soporte las altas temperaturas.

Con información de agencias.

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