El Gobierno de Estados Unidos ha propuesto una nueva reducción en la cuota máxima de refugiados que pueden llegar al país norteamericano, de tal forma que sean hasta 15.000 en el próximo ejercicio fiscal, por debajo de los 18.000 contemplados hasta ahora.

Los Departamentos de Estado, Seguridad Interior y Sanidad han remitido en nombre del presidente, Donald Trump, un informe en el que plantean las nuevas cifras. El Gobierno alega la importancia de conjugar la asistencia humanitaria con los intereses en materia de política exterior.

Según el proyecto, la Administración norteamericana espera recibir más de 300.000 solicitudes de asilo en el próximo año, de las que solo aceptaría un máximo de 15.000. Supone un nuevo mínimo histórico y, aunque el texto será revisado ahora por el Congreso, los legisladores críticos no podrán forzar cambios.

El Departamento de Estado ha justificado que Washington se centra en “terminar los conflictos que provocan desplazamiento” y en ayudar a las poblaciones desplazadas y cita como ejemplo de su implicación diplomática con estas crisis el apoyo brindado a Juan Guaidó frente a la “tiranía” de Nicolás Maduro en Venezuela.

El Gobierno de Trump sostiene que, desde 1980, Estados Unidos ha recibido casi 3,8 millones de refugiados, pero no oculta que quiere “priorizar la seguridad y el bienestar de los estadounidenses, especialmente en vista de la actual pandemia de COVID-19”.

Con información de agencias.

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