La alta comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, señaló este viernes que está preocupada “por las estigmatizaciones hacia los venezolanos retornados, así como la falta de adecuación de los centros donde permanecen”.

Asimismo, indicó durante la lectura de su informe sobre Venezuela ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU que “la pandemia de Covid-19 ha agudizado la crisis de servicios sumado a la escasez de combustible“.

“Hemos documentado que continúan las ejecuciones extrajudiciales e incluso evidencia de manipulación de los hechos por parte de los cuerpos de seguridad”, destacó.

Instó a los actores políticos a que “aporten a la realización de elecciones transparentes y libres” y acotó que su oficina registró 711 muertes de junio a agosto por operativos de seguridad en Venezuela, “llegando a más de 2.000 muertes desde enero 2020. Me preocupa los altos números de muertes de jóvenes“.

Investigaciones de la Fiscalía General venezolana “muestran un patrón similar al documentado por mi oficina, en el que tras ejecutar a las víctimas ya neutralizadas, los cuerpos de seguridad las roban y manipulan la evidencia para presentar los hechos como un enfrentamiento”, denunció Bachelet.

Sobre la incidencia de la pandemia en Venezuela, Bachelet manifestó preocupación por “el discurso estigmatizador de algunas autoridades, que responsabilizan de introducir la COVID-19 a los que retornan por cruces irregulares”.

La alta comisionada se hizo eco de informaciones que revelan que el 33 por ciento de las muertes por COVID-19 en Venezuela se han producido entre personal sanitario, “debido sobre todo a la carencia de equipos de bioseguridad y de agua en los hospitales“.

En respuesta al informe, el embajador venezolano ante Naciones Unidas en Ginebra, Jorge Valero, dijo lamentar que éste “carezca una vez más del balance necesario, presente evidentes fallas metodológicas y una información sesgada que alimenta la campaña mediática contra Venezuela”.

“No obstante, seguiremos abiertos al intercambio constructivo de información con la alta comisionada y su oficina”, señaló, minutos después de que Bachelet también reconociera una mejora de la cooperación entre el organismo que dirige y las autoridades venezolanas.

Sobre los países latinoamericanos del Grupo de Lima, promotores de los informes periódicos sobre Venezuela en el consejo, Valero aseguró que “deberían preocuparse por las grandes violaciones de los derechos humanos que se cometen día a día en países de la región“, citando entre ellos a Brasil, Colombia, Perú, Chile y Paraguay

La embajadora peruana, en representación de parte de esos países del Grupo de Lima, intervino para manifestar la preocupación regional por una crisis venezolana en la que la llegada de la pandemia “ha agravado el contexto en que los derechos y las libertades fundamentales son violados cotidianamente”.

Las libertades de prensa, expresión y manifestación son severamente restringidas“, mientras se persigue a periodistas, defensores de derechos humanos y representantes de la sociedad civil, recordó la representante de Perú.

Con información de EFE

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