El comisionado presidencial venezolano de Juan Guaidó para Relaciones Exteriores, Julio Borges, aseveró que la velocidad con la que ha avanzado la relación entre Nicolás Maduro e Irán debe generar una “reacción” de Occidente y reiteró que tanto el gobernante en disputa como Irán “temen” que la extradición del presunto testaferro de Maduro Álex Saab se concrete, pues el colombiano habría sido la bisagra entre el madurismo y Teherán.

“La velocidad de la relación entre Maduro e Irán debe conducir a una reacción de Occidente. Es un vínculo que se afianza con base en el terrorismo y la economía negra que hoy sostiene a Maduro”, sostuvo.

“Ambos regímenes temen que se concrete la extradición de Álex Saab, quien conoce todos los detalles de esta relación”, sentenció.

El representante de la política exterior del gobierno interino llamó a confiar en la justicia de Cabo Verde y cuestionó el papel del exjuez español Baltasar Garzón como defensor de Saab.

“Ayer se dio un paso muy importante en el caso de Álex Saab; debemos confiar en la justicia de Cabo Verde para que se concrete este proceso y se haga justicia por millones de venezolanos. Ahora bien, la defensa del señor Saab, que dijo que apelará la decisión, es importante que tengamos claro de quién se trata. El señor Baltasar Garzón está vinculado con ese círculo de corrupción y crimen organizado de Nicolás Maduro, fue abogado de Evo Morales y amigo de Zapatero. Hoy sus honorarios por defender a Saab vienen del dinero del pueblo venezolano”, destacó.

Borges también afirmó que Álex Saab fue hasta hace poco el principal testaferro de Nicolás Maduro y su familia. Señaló que el control que llegó a tener Saab de Venezuela no tiene precedentes en lo que a empresarios se refiere, pues a su juicio sus redes tocaron sectores como construcción, alimentos, oro, petróleo y mucho más.

Asimismo, apuntó que la instalación del supermercado iraní Megasis se dio en un local que pertenecía a Saab.

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