El Gobierno de Canadá ha anunciado este viernes la suspensión de las exportaciones de artículos militares “de naturaleza sensible” así como el acuerdo de extradición con Hong Kong en represalia por la Ley de Seguridad Nacional promulgada por el Gobierno chino y que, según sus críticos, supone una amenaza para los derechos y libertades fundamentales en el territorio.

“Canadá se une a la comunidad internacional al reiterar su grave preocupación por la aprobación de la legislación de seguridad nacional para Hong Kong por el Comité Permanente del Congreso Nacional del Pueblo de China”, ha hecho saber el ministro de Exteriores canadiense, François-Philippe Champagne.

La nueva Ley de Seguridad Nacional implica que el Gobierno de Pekín ejercerá su jurisdicción sobre casos “complicados” de Hong Kong, como los relacionados con injerencias extranjeras, cuando las autoridades locales no puedan hacer cumplir la ley o cuando la seguridad nacional del territorio esté bajo amenazas “graves o realistas”, según consta en el texto legal difundido en las últimas horas.

La norma enumera cuatro categorías de delitos: secesión, subversión, terrorismo y colusión con un país extranjero o elementos externos para poner en peligro la seguridad nacional. La pena máxima para cada delito es la cadena perpetua aunque la sentencia sugerida para algunos delitos menores es de tres años de prisión.

La falta de definición en estos casos “complicados”, teme la ONU, podría desembocar en una “interpretación discriminatoria o arbitraria de la ley, lo que a su vez podría afectar gravemente a la protección de los Derechos Humanos”.

Así, el ministro canadiense ha denunciado que esta legislación “ha sido promulgada en un proceso secreto, sin la participación de la legislatura, la Judicatura o el pueblo de Hong Kong, y en violación de los compromisos internacionales”.

Además, se trata de un proceso que “ignora” la ley fundamental del territorio, la llamada Ley Básica que estipula cierta independencia de Hong Kong frente a los designios de Pekín. Dado que “el rol de Hong Kong como nexo de comunicación global se construyó sobre ese cimiento, sin él Canadá se ve obligada a reevaluar los acuerdos existentes”.

Por ello, y a partir de ahora, Canadá “no permitirá la exportación de artículos militares de carácter sensible a Hong Kong y da por suspendido el tratado de extradición entre Canadá y Hong Kong“.

“El Gobierno de Canadá continuará trabajando con sus socios para proteger los Derechos Humanos y el Estado de Derecho en todo el mundo, y continuará respaldando las muchas relaciones de interés entre Canadá y Hong Kong, mientras defiende a la gente de Hong Kong“, concluye la nota.

Con información de agencias.

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