El secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, ha asegurado que el país “evitará” que la “corrupta” Corte Penal Internacional (CPI) abra investigaciones que pueden provocar que estadounidenses o israelíes sean juzgados por crímenes de guerra.

“Creo que la CPI y el mundo verán que estamos decididos a evitar que haya estadounidenses y amigos y aliados en Israel y otras partes juzgados por esta corrupta CPI”, ha señalado, en una entrevista concedida al ‘think tank’ American Enterprise Institute.

Así, ha defendido que la corte “es totalmente inconsistente con el Derecho Internacional” y “pone en peligro a hombres y mujeres jóvenes”. “Esto es algo que el presidente (estadounidense, Donald) Trump, y nuestro equipo no vamos a permitir que pase”, ha manifestado.

No quiero adelantarme a los anuncios que vamos a hacer en los próximos días, pero ya se verá”, ha adelantado, al tiempo que ha agregado que “no serán sólo por parte del Departamento de Estado, sino a través de todo el Gobierno“.

De esta forma, Pompeo ha apuntado a “un intento de hacer dar marcha atrás aquello que intenta lograr la CPI“. “Uso el concepto CPI porque es difícil para mí conceptualizar lo que pasa allí como tribunal”, ha argüido.

No es un tribunal en el sentido de lo que entendemos en Estados Unidos como un tribunal independiente con todos los derechos y el debido proceso”, ha dicho, al tiempo que ha recordado que Estados Unidos no firmó el Estatuto de Roma, que estableció el tribunal.

Nunca dimos consentimiento y, según el Derecho Internacional, uno de los puntos clave del ejercicio de poder por parte de un organismo como la CPI es que uno diga que quiere ser parte de eso”, ha remachado.

LOS CASOS DE AFGANISTÁN Y PALESTINA

El Departamento de Estado ya criticó en marzo la decisión de la CPI de autorizar una investigación formal por crímenes de guerra cometidos en Afganistán tanto por los talibán como por fuerzas afganas y extranjeras.

La CPI inició en 2006 un examen preliminar de los crímenes cometidos en Afganistán. Ahora, la fiscal jefe, Fatou Bensouda, podrá llevar a cabo una investigación formal, la cual podría desembocar en juicio.

Por otra parte, Bensouda reiteró el 30 de abril su posición de que la corte tiene jurisdicción para investigar presuntos crímenes de guerra en los Territorios Ocupados Palestinos tras “considerar cuidadosamente las observaciones de los participantes“.

De esta forma, depende ahora de la Sala de Antejuicio I pronunciarse sobre la admisibilidad de las demandas, sin que por el momento haya fijada una fecha para que presente su posición sobre el asunto.

Con información de agencias.

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