Un grupo de usuarios en Venezuela solicitó el miércoles al Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) que controla el madurismo en Caracas una medida de protección ante la suspensión de actividades de la empresa de televisión por suscripción DirecTV, decisión que representó un duro golpe para varios millones de venezolanos, mayoritariamente pobres, que perdieron esta fuente de entretenimiento en medio del confinamiento que mantienen las autoridades para hacer frente al coronavirus.

Tras la decisión que tomó la víspera AT&T de que su filial DirecTV cesara operaciones en el país suramericano, el llamado “Frente de Usuarios y Usuarias para la Defensa de los Derechos Comunicacionales” acudió a dicha instancia para pedir un amparo contra la medida de la empresa, que aseguran afectó los derechos de expresión e información de varios millones de venezolanos.

Como parte de la acción, el grupo —asistido por la “constituyente” madurista María Díaz y otros dos abogados— también pidió una medida cautelar para lograr el inmediato restablecimiento de los derechos vulnerados.

El TSJ, designado y controlado por madurismo, hasta el momento no ha ofrecido comentarios sobre la acción que fue dada a conocer Díaz en su cuenta de Twitter.

AT&T anunció el martes en un comunicado que su filial DirecTV cesaba sus operaciones en la nación suramericana debido a que era “imposible” que su empresa “cumpla con los requisitos legales” de Venezuela y Estados Unidos.

Por un lado, Washington había decidido no renovar una licencia que le había otorgado a AT&T para continuar transmitiendo el canal de noticias venezolano Globovision, propiedad de un empresario madurista que es buscado por cargos de lavado de dinero en Estados Unidos, y el canal de la petrolera estatal Petróleos de Venezuela S.A., que también está sometida a sanciones.

Asimismo, DirecTV estaba obligada por las regulaciones locales a mantener en su parrilla de programación un porcentaje de al menos 8% de medios estatales y locales que con la salida de Globovisión y el canal de PDVSA ya no podría cumplir, lo que podría acarrearle sanciones, según explicaron representantes del sector y analistas.

Otra empresa que se fue

Con esta medida, AT&T se sumó a una larga lista de empresas extranjeras como Kimberly-Clark, Kellogg, General Motors y Pirelli, entre otras, que han salido de Venezuela en los últimos años debido a la crisis económica y las controles estatales que han afectado las operaciones y ganancias de las compañías.

La decisión de la corporación estadounidense sorprendió a 600 trabajadores de DirecTV que perdieron su empleo en medio de la peor crisis económica que golpea a la nación suramericana y que amenaza con complicarse por la cuarentena que impuso el madurismo para hacer frente a la pandemia que mantiene paralizado desde hace dos meses gran parte de las actividades económicas.

“Enorme pérdida”

La presidenta de la Cámara Venezolana de televisión por suscripción, Evelyn González, afirmó el miércoles que la salida de DirecTV representa una “enorme” pérdida para el sector debido a que diez millones de personas resultaron afectados por la medida, que será difícil que puedan ser asumidas por las tres empresas locales que quedan debido a las limitaciones de movilidad que hay por la cuarentena y la severa escasez de gasolina y las altas inversiones que podría representar la ampliación de la clientela que las compañías no pueden asumir.

González dijo a la radio local Onda la Super Estación que el sector de televisión por suscripción viene sufriendo desde hace varios años “una caída importantísima en sus ingresos” debido a las regulaciones locales que mantiene controlados los precios de los servicios.

“No es posible que un servicio de alta tecnología cueste un dólar”, sostuvo la ejecutiva, y agregó que desde hace ocho años las inversiones en el sector han mermado debido a las regulaciones de precios.

Sobre las repercusiones de la salida de DirecTV del mercado local, William Peña, periodista especializado en telecomunicaciones, indicó que la medida afecta entre 6 y 12 millones de venezolanos, de los cuales 60% son de sectores pobres, que se quedaron en medio de la cuarentena sin su principal fuente de entrenamiento e información.

“Todo esto desencadena en un desequilibrio desde el punto de vista de contenido para los venezolanos que no sabemos cómo terminará”, indicó Peña, y agregó que otro de los grandes afectados será el gobierno en disputa de Nicolás Maduro, que quedó limitado en su capacidad para llevar su mensaje a gran parte del país.

Con información de AP.

Comments

Comments are closed.