El Departamento de Defensa de EE.UU., conocido como el Pentágono, orientó la reoperación de sus bases militares, luego de permanecer muchas de ellas enfocadas en la lucha por erradicar la COVID-19.

Las bases militares estadounidenses recibieron este miércoles las indicaciones volver a las operaciones normales, luego de semanas apoyando gestiones para erradicar la pandemia de coronavirus.

En un comunicado del Departamento de Defensa fechado el martes 19 de mayo, su secretario Mark Esper, emitió las directivas a todo el cuerpo militar de Estados Unidos “para cambiar los niveles de la condición de protección de salud (HPCON en inglés) a medida que las condiciones de la pandemia de COVID-19 en nuestras instalaciones y lugares adyacentes comienzan a mejorar”.

Esper ordenó cambiar los niveles de restricciones y observación también, tanto para los cuerpos de la Reserva del Pentágono como para la Casa de Retiro del Ejército.

Sin embargo, dijo, no se trata de una medida uniforme para todas las agrupaciones.

“Los comandantes pueden establecer niveles de HPCON que son más estrictos que los requisitos de la comunidad en función de la misión y otras consideraciones de riesgo”, explica el memorándum.

Las nuevas orientaciones, basadas en las indicadas por los Centros de Control y Prevención de las Enfermedades (CDC en inglés), modifican a las de un memorándum que data del 25 de febrero de 2020.

Vigilancia sobre covid-19

Para cambiar los niveles de protección de salud, indicó el alto militar, los responsables de los diferentes departamentos deben de ceñirse a ciertos “criterios de activación”, ente los que enumera vigilar la disminución de curva descendente de casos de COVID-19 y enfermedades similares a la gripe.

También, especificó Esper, velarán que hayan disminuido los casos confirmados en sus regiones de ubicación.

A las instalaciones médicas militares les recomendó el tratamiento “a todos los pacientes”, aunque no tengan “los estándares de atención razonables”, y les recordó que ya estos enclaves poseen “un programa de prueba de diagnóstico COVID-1 9 adecuado para trabajadores de salud en riesgo”.

Además, indicó el monitoreo de enfermedades similares a la influenza y COVID-19 por parte del Sistema de Vigilancia Electrónica del Departamento de Defensa para notificaciones tempranas o epidemias detectadas en la comunidad.

“Los comandantes pueden considerar necesario tomar precauciones adicionales para las poblaciones vulnerables (por ejemplo, ancianos, problemas de salud subyacentes, enfermedades respiratorias, inmunocomprometidos, etc.) y se los alienta y autoriza a hacerlo”, declara el Pentágono.

Las autoridades militares quedan autorizadas a revertir los niveles de la condición de protección de salud si observan cambios ascendentes de contagio o “las instalaciones médicas se ven significativamente cargadas por el tratamiento de las personas que han contraído COVID-19”.

Esper extendió el agradecimiento a todos los involucrados: militares, trabajadores civiles y sus familiares, en el apoyo de contingencia “por sus excelentes contribuciones” para llevar a cabo las prioridades para la respuesta contra el nuevo coronavirus.

VOA.

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