La Academia de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales de Venezuela (Acfiman) ha generado un cisma con el madurismo al publicar el primer reporte científico sobre los casos de COVID-19 en el país, que pone en duda las cifras oficiales publicadas hasta hoy, lo que ha producido un rechazo que roza la amenaza.

“Leí este artículo y leí las referencias, esto es una invitación para que los organismos de seguridad del Estado llamen a esta gente. Están generando alarma”, dijo casi de madrugada el número dos del chavismo, Diosdado Cabello, durante su programa semanal.

Cabello, también presidente de la Asamblea Nacional Constituyente de Venezuela (ANC), puso así en duda los datos de la academia que alertan sobre un posible escenario de emergencia sanitaria, con un pico de hasta 4.000 nuevos casos por día de coronavirus en junio próximo.

DENUNCIA PRUEBAS INSUFICIENTES

Y es que, de acuerdo con el documento, el país suramericano tenía un subregistro de casos sintomáticos “que en el mejor de los casos podría ser del 63 % y en el peor, del 95 %” hasta el pasado 23 de abril.

“Las pruebas realizadas hasta ahora en Venezuela son insuficientes para estimar adecuadamente el tamaño real de la epidemia”, señaló el informe, que estimó en 5.969 las pruebas PCR y rápidas realizadas en el país -números que atribuye a la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios-, unas 213 por millón de habitantes.

Ese subregistro pone en duda los datos oficiales facilitados hasta el momento por el Gobierno que cifran en 440 las personas contagiadas por el SARS-COV-2 en Venezuela y diez las fallecidas como consecuencia de la COVID-19.

Esas cifras han permitido al Gobierno de Nicolás Maduro mostrar una imagen de éxito en la gestión de la crisis sanitaria provocada por la pandemia.

El informe de la academia también muestra un escenario más alentador, en el que haya un pico de 1.000 nuevos casos diarios de COVID-19 durante las primeras semanas de septiembre.

EXPERTOS LAMENTAN LAS “AMENAZAS”

La Acfiman reaccionó de inmediato a las declaraciones de Cabello, que interpretó como una amenaza “por realizar su trabajo”.

“Un reporte científico basado en estudios de expertos sobre cómo podría evolucionar la situación del COVID-19 en Venezuela”, señalaron en Twitter.

Al cruce de acusaciones también entró el jefe del Parlamento, el opositor Juan Guaidó, a quien medio centenar de países reconocen como presidente interino de Venezuela, pese a que no controla la burocracia ni las Fuerzas Armadas.

“Alertamos al mundo sobre las amenazas del régimen (de Maduro) a la Academia de Ciencias, que ha presentado escenarios probables de la pandemia en el país. La luz de la ciencia siempre será enemiga de la oscuridad de la dictadura”, dijo el opositor en las redes sociales, provocando una nueva declaración de Cabello sobre el tema.

“Lo que ellos saquen de allí con números que no tienen sustento debe ser objeto de investigación. Nuestra responsabilidad como revolución es investigarlo”, dijo Cabello para cerrar la discusión durante el programa.

Eso sí, antes de cambiar de tercio agregó: “Yo no amenacé con cárcel, ellos sacaron al cuenta y ya basta de generar terror”.

EL INFORME DE TROYA

El informe de la academia también señaló que los casos sintomáticos debían ubicarse entre 289 y 883 hasta el 23 de abril, pese a que el Gobierno solo reportaba 135 de manera oficial.

Para abatir estos escenarios pronosticados en el informe, la Acfiman recomienda la “descentralización” de las pruebas de diagnóstico “mediante la incorporación de otros laboratorios del país con capacidad instalada para llevar a cabo pruebas de PCR-RT”.

En el informe se indica que las pruebas diagnóstico solo las realiza el Instituto Nacional de Higiene Rafael Rangel, “el único laboratorio del país certificado hasta ahora por la (Organización Mundial de la Salud) OMS para este fin”.

En este centro, se analizan unas 150 pruebas de PCR y rápidas por día.

LAS CIFRAS DE VENEZUELA

Las autoridades aseguran que Venezuela es el país que mayor cantidad de pruebas hace en América Latina y el Caribe, un extremo que los expertos consideran esencial para aplanar la curva de contagios y vencer la enfermedad.

Pero una parte de esas pruebas son las llamadas “de despistaje”, consistentes en la realización de un cuestionario a los ciudadanos, en el que responden si tienen fiebre, tos o algún síntoma atípico. Si las respuestas son negativas, se descarta un posible caso, sin tener en cuenta que numerosos contagiados por COVID-19 son asintomáticos.

Otra parte de los test son las conocidas como “prueba rápida”, cuyo resultado se obtiene en unos 15 minutos y cuentan con un porcentaje de acierto de entre el 40 y el 50 %, según diversos expertos internacionales.

El país caribeño entró en una cuarentena “voluntaria” el pasado 17 de marzo, días después de que se conocieran los primeros contagios en el país.

Las restricciones a la movilidad se prorrogaron otro mes hace dos días, cuando Maduro anunció una segunda extensión al estado de alarma, por cuanto se mantendrán, al menos, hasta el próximo 13 de junio.

Con todo, Efe ha podido constatar que muchos negocios como ferreterías, viveros, talleres mecánicos y hasta autolavados han comenzado a desafiar la cuarentena y abren sus puertas de manera tímida algunas horas por día. EFE

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