Centenares de inmigrantes venezolanos en espera de la resolución de trámite de asilo en EE.UU. y varados en medio de la pandemia del COVID-19 recibieron este martes en Miami bolsas de mercado para solventar su “precaria” situación.

La Fundación Venezuela Awareness, que se unió con la cadena de supermercados Presidente para socorrer a estos inmigrantes, señaló que se trata de una de las comunidades más vulnerables “al no poder acceder ni al subsidio de desempleo ni a un trabajo”.

Patricia Andrade, directora de la Fundación, precisó a Efe que estas familias recién llegadas quedaron en el limbo porque no alcanzaron a tramitar o recibir documentos que son necesarios para recibir las ayudas federales aprobadas debido a la pandemia.

Esta ONG junto a Presidente Supermarkets donó este martes más de dos centenares de bolsas de alimentos básicos para más de cincuenta familias venezolanas que están en esta situación de “precariedad” y han sido “severamente golpeadas” por culpa del SARS-CoV-2.

Yasmine Pereira, una de las beneficiarias de esta ayuda, tiene dos niños recién nacidos y no ha podido trabajar desde su embarazo.

Además, carece de un número de la Seguridad Social, necesario en Estados Unidos para trabajar y solicitar la ayuda de desempleo.

“El único ingreso que tengo es el de mi esposo y estamos bastante cortos, pero estamos tratando de salir adelante”, comentó antes de recibir esta ayuda.

“Los venezolanos recién llegados fueron sorprendidos por el coronavirus y los que estaban en petición de asilo político se encuentran en un estado de precariedad. Esta ayuda de comida les va a dar el alivio que tanto les hace falta”, enfatizó Andrade.

Por al menos una semana

Las bolsas de alimentos no perecederos como atún, pasta, aceite y cereales servirán para dar de comer a estas familias durante al menos una semana y fueron entregadas sin que los beneficiarios tuvieran que bajarse de sus vehículos para prevenir el máximo el contagio del coronavirus.

Tanto los voluntarios como los familiares llevaban guantes y máscaras, y para aquellos que no disponían de un vehículo se les entregó a domicilio.

Pereira, que en Venezuela era dentista y huyó de su país abandonando su casa y pertenencias, aseguró que allí “la situación está muy mal”, ya que es prácticamente imposible encontrar comida y cuando la encuentras “está a un coste muy elevado”.

Se muestra muy poco optimista de su futuro en Estados Unidos, señala que es una situación “muy complicada” y que además no puede regresar Venezuela por la situación política y por la pandemia.

“Haré todo lo posible acá mientras no pueda regresar, pero allá tengo mi profesión, mi casa y mis cosas“, reiteró.

La población de inmigrantes venezolanos en Estados Unidos ha aumentado un 54% desde 2015, cuando era de 256.000, debido a la desestabilización económica y política de Venezuela.

Se ha convertido en la quinta población de inmigrantes sudamericanos más grande de Estados Unidos, según el Instituto de Política Migratoria (MPI).

Estados Unidos sigue siendo el mayor foco del mundo de la pandemia por el nuevo coronavirus en términos absolutos, con 1,35 millones de casos y más de 80.000 muertes, según el recuento extraoficial de la Universidad Johns Hopkins.

EFE

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