La aplicación de mensajería china WeChat, la más popular en el país asiático y conocida por monitorizar las conversaciones de los usuarios chinos, aplica técnicas similares también para las personas de otros países en busca de contenido considerado como políticamente sensible en el país asiático.

Así lo ha advertido una investigación de The Citizen Lab, laboratorio de tecnología y derechos humanos perteneciente a la Universidad de Toronto (Canadá), que ha asegurado WeChat utiliza a los usuarios internacionales para desarrollar de forma invisible sus sistemas de censura política.

La mayoría de usuarios de WeChat, un total de 116 millones de personas, se encuentra en China, donde el gobierno controla las comunicaciones a través de los proveedores de Internet, pero muchas personas de otros países también utilizan la ‘app’ de mensajería.

Hasta el momento, se creía que las técnicas de monitorización, descritas como “vigilancia de contenido invasiva”, se reservaban únicamente a los usuarios de WeChat en China, pero el estudio ha descubierto que los documentos y archivos intercambiados por usuarios no chinos también experimentan revisiones de contenido.

Cuando se envían imágenes u otros archivos, la aplicación del gigante tecnológico Tencent las envía a un servidor remoto y las analiza en busca de contenido político censurado, en especial si se envían desde el extranjero a usuarios chinos.

En estos casos, WeChat detecta determinadas combinaciones de palabras relacionadas con la política situadas en listas negras e informa a los usuarios internacionales de que la imagen o el archivo no se mostrarán a las personas registradas en China.

La metodología de la investigación de The Citizen Lab, no obstante, no ha podido determinar si las técnicas de vigilancia de contenido de WeChat afectan también a los usuarios internacionales al chatear entre ellos.

Con información de agencias.

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