¿Tendrá efectos sobre el mercado petrolero el recorte de producción de 9,7 millones de barriles por día, acordado por la Opep+, el pasado 9 de abril? ¿Estabilizará el mercado? ¿Contendrá la baja de los precios del crudo o lo estabilizará? ¿Desafiará los efectos perversos del Covid-19? ¿Aplacará la desbordada sobreoferta? ¿Cumplirán los países firmantes del acuerdo sus compromisos de recorte de producción?

Cuatro analistas consultados por Sumarium, a raíz de la entrada en vigencia de la medida, coinciden en que el recorte de producción de la Opep+ luce más como un efecto placebo para el mercado que una solución real, porque no resuelve el problema de fondo.

El grupo de expertos considera que los resultados pueden ser marginales y muy psicológicos al principio. Y es que el recorte luce insuficiente de cara a una destrucción de la demanda, estimada en unos 30 millones de barriles por día. Por tanto, poco puede hacer una baja del bombeo, que apenas representa un tercio de esa contracción.

Coinciden además en que la salida a la crisis o la profundización de ella, en el mundo petróleo, viene de la mano con el desarrollo que se observe durante lo que queda de pandemia y post pandemia.

Francisco Monaldi: “Podríamos tener la baja del consumo más grande de la historia”

El economista e investigador del Baker Institute de la Universidad de Rice (Houston, Texas), y director fundador del Centro Internacional de Energía y Ambiente del IESA Francisco Monaldi considera que la reducción es claramente insuficiente, ello a pesar de que Arabia Saudita y sus aliados aseguren que van a cortar 2,8 millones de barriles por día más, de manera voluntaria.

“Ciertamente no es suficiente. Y la pregunta es: cuando se llenen los inventarios ¿no vamos a tener otra vez un colpaso a un dígito?, se interroga Monaldi.

Pero para Monaldi el tema de la demanda es la clave. Considera que más que la sobreoferta dramáticamente excedentaria, la caída de los precios del crudo tienen que ver con los perversos efectos de la pandemia del Covid-19.

“Si la economía se recupera en la segunda parte del año podríamos terminar con una caída de la demanda de entre 4 a 5 millones de barriles por día. Que, dicho de paso, sería la baja del consumo más grande de la historia, de todas maneras. Pero que, digamos, permitiría una recuperación de los precios”, indica Monaldi.

Y el pronóstico de Monaldi en un escenario menos optimista, prevé que si la pandemia no es contenida, y continúan los problemas el resto del año, se estaría hablando de una caída posiblemente de un promedio anual de unos 10 millones de barriles por día.

“Eso sería devastador y obviamente tardaría mucho más en recuperarse los precios del crudo y la industria petrolera estaría en una situación muy complicada”, sostiene Monaldi.

Monaldi tienes dudas sobre un cumplimiento total de las cuotas de recorte. Piensa que cumplirán los países del golfo, Arabia Saudita y sus aliados, sin embargo, no puede asegurar que las restantes naciones involucradas en el pacto, asuman su compromiso o lo hagan de manera tardía.

“Aunque la situación es tan dramática que quizás, por el hecho de que les está constando vender el crudo, puede que recorten. Aunque te repito no es suficiente un recorte de 10 millones”, dice el docente. vvv

Leonardo Buniak: “Este año está perdido”

El economista y analista de entorno, Leonardo Buniak sostiene que no tiene la menor duda, de que más allá de una reacción positiva los primeros días de la entrada en vigencia de la medida, los precios del petróleo seguirán hundiéndose.

Pese a su apreciación, Buniak sostiene que el mercado ha entendido que el problema no es la oferta. El problema para él no es un sobredimensionamiento de la oferta, como si ocurrió en 2014, cuando la producción de shale o lutitas (petróleo en piedras) inundó el mercado.

“Esto es algo diferente es un problema de logística de almacenamiento por la caída vertiginosa del consumo en el mundo y que difícilmente se solventará con paños de agua tibia”.

Buniak considera que, aunque se recorten los 30 millones de barriles que ha caído la demanda, el precio en las actuales circunstancias no subirá.

“Si recortas 20 millones o 15 millones, que no son vinculantes a los 9,7 millones de barriles por día del acuerdo Opep+, el resto de los anunciados dependerán de las voluntades de esos productores. Y hay que ver si prospera o no”.

Pero independientemente a esas sumas y restas de producción, para el analista de entorno, “este año está perdido”. Considera que la situación es muy grave, y que el elemento reducción de los portafolios de negocios e inversiones es otro elemento que hay que considerar.

El mundo invierte unos 800.000 millones de dólares por año en mantenimiento, en exploración, producción y todo lo que se requiere para mantener al día las operaciones. Pues bien, la preocupación de Buniak es que se está desinvirtiendo a escala global.

Recuerda que en 2014 las inversiones se redujeron a la mitad. En medio de un escenario mucho menos dramático que el actual. En consecuencia estima que el recorte de inversiones podría ser muy superior.

Buniak refiere que hay un ambiente pesimista sobre la medida de recorte de producción porque está demostrado que el vector determinante no se va a producir hasta que no haya una recuperación de la demanda de petróleo que está encadenada a la curva sanitaria del Covid-19.

Carlos Mendoza: “No volverán los precios de antes de la pandemia”

Por su parte, el analista y docente en materia petrolera, Carlos Mendoza Potellá, considera que hacer pronósticos en el campo petrolero es extremadamente complejo. Y más aún en un mercado con unas características inusitadas. Alejadas del tradicional y normal esquema de la oferta y demanda.

Coincide, sin embargo, en que se trata de una medida que se queda corta. Y sostiene que tendrían que surgir recortes voluntarios, y así incluso, duda que la medida pueda ser efectiva, frente a una parálisis de la economía mundial en todo orden.

Mendoza Potellá también confía en que la mejora de la economía en el período post pandemia, daría un espaldarazo a la demanda de crudo. No obstante, calcula que todo parece indicar que no regresarán los niveles de precios del crudo antes de la llegada del coronavirus.

Toro Hardy: el crudo va a ser el primer demandado

El analista petrolero José Toro Hardy piensa que el recorte imprime al mercado una esperanza más psicológica que otra cosa, pues sostiene que lo que realmente va a determinar una mejoría o no de la demanda, serán las secuelas de la pandemia.

“El recorte es la tercera parte de la caída de la demanda, que no sabemos cuándo se recuperará”, opina el analista.

El experto petrolero, razona que mientras el escenario actual no se modifique y se inicie la recuperación de la economía será tremendamente complicado que el valor del petróleo repunte. Pero señala con positivismo que lo primero en demandarse cuando se reactive la economía es el petróleo.

Erika Hidalgo López / Sumarium

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