El exministro de Petróleo, Rafael Ramírez, señaló que los integrantes del G20 como Estados Unidos, Canadá, Noruega y Brasil “pretenden aportar en conjunto entre 5 millones a 10 millones de barriles a esta cantidad, pero sin un compromiso firme como el que pueden alcanzar los países de OPEP+“.

En ese sentido, acotó en una entrevista exclusiva a la revista mexicana “Expansión” que “el problema de dejar que países como Estados Unidos, Canadá o Brasil entren es que no sabes cuándo saldrá esa producción, que puede tomar un año en hacerlo“.

Sostuvo que “la postura de México de negarse a reducir el 23% que le correspondía como parte del pacto con los otros 22 miembros de OPEP+, y las dudas de cómo se instrumentarán los recortes, contribuyen a pensar en la fragilidad del acuerdo“.

Esto muestra que no tiene la profundidad política que debería tener, el compromiso político que debería tener, y la gente sigue apostando a que el petróleo va a seguir cayendo. Si se quiere detener todos deberían poner rodilla en el suelo”, agregó.

Destacó que siempre ha creído que la OPEP “es la unión de actuación de países productores más exitoso de la historia. En consecuencia, para mí, resulta un poco inconsistente la posición de México, en el sentido de que el país debe de darse cuenta que el mundo está confrontando una situación del coronavirus que está impactando a la economía de manera tremenda“.

“Si ellos (el gobierno mexicano) deciden hacer alguna cosa que está en contra del acuerdo, esto va a poner una mala luz sobre México“, resaltó.

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