La producción de crudo venezolano vuelve a caer durante marzo tras cerrar en 660.000 barriles por día (bpd), y perder un volumen de extracción de 100.000 bpd con respecto a febrero, según las fuentes secundarias, reseñada por la Organización de Países Exportadores de Petróleo (Opep) en su reporte de abril de 2020.

La caída del bombeo de crudo se remonta a cifras similares a las de hace 80 años. Lo que genera preocupación en analistas, que ven improbable una recuperación de la industria venezolana en el mediano y largo plazo, por el deterioro imparable de sus operaciones.

Por su parte, la información directa, enviada por el Ministerio de Petróleo venezolano, refleja un volumen promedio de extracción de 718.000 bpd durante marzo, lo que significa un retroceso de 147.000 bpd con respecto al mes precedente.

Asimismo, frente a la producción registrada en 2018, el último período cuando Venezuela reportó una producción superior al millón de barriles diarios, la caída ha sido de 694.000 bpd.

En el primer trimestre de 2020, las fuentes secundarias de Opep reportaron una contracción de 112.000 bpd en promedio, un 14,5%, pero evidentemente el fenómeno se agudizó en marzo, como resultado de las primeras señales de un colapso de la demanda en el mercado internacional de hidrocarburos, y las crecientes dificultades para comercializar petróleo por las sanciones estadounidenses.

Aunque la baja de la producción de la industria petrolera venezolana inició su declive en 2014, la pandemia del Covid-19, ha venido a profundizar la crisis que atraviesa Pdvsa.

Erika Hidalgo López

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