El 43% de los industriales venezolanos, agremiados en Conindustria, indicó que con la actual cartera de pedidos, sus empresas no podrán sobrevivir más allá de 1 año, es decir que más establecimientos industriales pudieran no seguir operando.

Se trata de una medición anterior a la irrupción de la pandemia en Venezuela e incluso el mundo, plasmada en la tradicional Encuesta de Coyuntura Industrial de Conindustria, correspondiente al IV Trimestre de 2019 (octubre-diciembre), por lo que la situación podría lucir mucho peor.

A raíz de los resultados arrojados en ese estudio, que se corresponden con una perspectiva distinta a la actual, exacerbada por la cuarentena implementada por el Gobierno ante la pandemia Covid-19, los industriales piden a los actores políticos que se logre efectivamente la conformación de un gobierno de emergencia nacional que establezca los planes que den respuesta efectiva y eficiente a las verdaderas causas de los problemas.

Los empresarios se muestran preocupados por la agresiva pérdida de empleos directos e indirectos, con lo cual se quedan sin sustento miles de hogares venezolanos.

Reniegan además de la permanencia y apoyo a la economía de puertos, tras la exoneración de aranceles e impuestos a unos 3.289 productos finales, decretada por el Ejecutivo Nacional, que se convierte en una competencia desleal que perjudica la producción nacional.

Entre otras de las observaciones que los industriales hacen sobre las medidas, a propósito de la pandemia, es la falta de financiamiento bancario. Que según los industriales no es mejorada con la tímida e inefectiva disminución del encaje legal de un 7%, aprobada recientemente por el gobierno.

A ello suman la voracidad fiscal y tributaria, cuyos porcentajes y periodos de cobro se mantienen intactos, a pesar de las circunstancias generadas por la pandemia. Luce incongruente a la luz de las acciones asumidas por la mayoría de los países para hacer frente a la crisis que el Covid-19 está dejando a su paso.

Otro desafío que enfrenta el sector industrial es la creciente y preocupante falta de combustible. Los empresarios alegan que la realidad tiende a paralizar totalmente la cadena productiva nacional. Se imposibilitan los traslados a los lugares de trabajo; así como la entrega de la materia prima hacia las industrias, y el traslado de los productos terminados desde los centros de producción hasta los centros de consumo.

El empresariado alega que, ante un ya deteriorado parque industrial, se suman la innumerables y dramáticas consecuencias socioeconómicas que, en el ámbito mundial, viene acarreando la pandemia, que afectará a la golpeada economía venezolana.

Los industriales consideran preciso apoyar la generación de un clima en el cual se respire paz, confianza e institucionalidad. Precisan la necesidad de construir un ambiente propicio para que los inversionistas nacionales y foráneos recuperen la confianza y coloquen sus capitales en Venezuela.

“Tenemos que ofrecer oportunidades de trabajo y el acceso a una vida digna, de calidad, a cada uno de los venezolanos que día a día trabajamos para un mejor país”, sostienen los empresarios.

Para los agremiados de Conindustria es clave la constitución de un gobierno de emergencia, que provenga de un gran acuerdo nacional para manejar la situación de urgencia del país y se rescaten las instituciones democráticas.

“Solo así, con un cambio en lo político, económico y social, podremos salir airosos de esta difícil coyuntura. Los industriales venezolanos estamos dispuestos a participar, firme y decididamente, como lo hemos venido haciendo, en el restablecimiento de una sociedad en la cual la justicia, la libertad, la igualdad de oportunidades, el respeto y los valores democráticos sean los pilares fundamentales”, clamaron los industriales.

 

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