Científicos brasileños han suspendido una parte de un estudio sobre un medicamento contra la malaria que fue promocionado como posible tratamiento para el coronavirus, luego de que una cuarta parte de la gente que recibió la mayor de dosis que se probaron desarrolló problemas cardiacos.

La cloroquina y un fármaco nuevo y parecido llamado hidroxicloroquina, han sido impulsadas por el presidente Donald Trump luego de que unas pruebas muy pequeñas y preliminares dieron indicios de que los medicamentos podrían evitar que el virus entrara a las células. Pero desde hace tiempo se sabe que los fármacos tienen efectos secundarios potencialmente graves, incluido alterar el ritmo cardiaco de una forma que podría provocar una muerte súbita.

El estudio brasileño, en la ciudad de Manaos, en el estado de Amazonas, había planeado inscribir a 440 enfermos de gravedad con el COVID-19 para probar dos dosis de cloroquina, pero los investigadores reportaron resultados tras haber tratado a apenas 81.

Una cuarta parte de aquellos que recibieron 600 miligramos dos veces al día durante 10 días desarrollaron problemas de ritmo cardiaco, y las tendencias indicaban que ocurrían más muertes en ese grupo, por lo que los científicos suspendieron esa parte del estudio.

El otro grupo recibió 450 miligramos dos veces al día en el primer día y luego una vez durante otros cuatro días. Eso se aproxima más a lo que se está probando en otros estudios, incluidos algunos de Estados Unidos. También es demasiado pronto para saber si eso será más seguro o efectivo. El estudio de Brasil no tenía un grupo de comparación que no recibiera el tratamiento.

Los investigadores señalaron que sólo un participante del estudio brasileño no tuvo signos del virus en hisopados faríngeos después del tratamiento.

Los resultados del estudio de Brasil fueron publicados en un sitio web de investigación y no han sido revisados por otros científicos.

Para complicar las cosas, todos los pacientes del estudio también recibieron dos antibióticos, ceftriaxona y azitromicina. Este último también puede tener efectos secundarios en el corazón. Trump ha pregonado la combinación hidroxicloroquina-azitromicina.

El presidente brasileño Jair Bolsonaro ha promocionado en repetidas ocasiones los beneficios de la cloroquina y la azitromicina sin tener pruebas. En algún momento, dijo que escuchó reportes sobre una efectividad del 100% cuando se administran las dosis correctas, puso en cero los aranceles para la importación de los fármacos y a finales del mes pasado anunció que los laboratorios militares estaban aumentando su producción de cloroquina.

AP.

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