El general Clíver Alcalá Cordones, uno de los venezolanos más buscados desde este jueves por la Justicia de Estados Unidos, está bajo custodia de la agencia antidrogas estadounidense (DEA, por sus siglas en inglés) y es trasladado a Nueva York para su comparecencia ante una corte.

Alcalá se entregó a la DEA y aceptó colaborar con los fiscales, según el National Post.

Colombia autorizó el vuelo de la DEA a despegar con oficiales de esa agencia y el general venezolano, acusado de “narcoterrorismo” por la Justicia estadounidense.

El general Cliver Alcalá ha criticado abiertamente al presidente en disputa Nicolás Maduro durante años, pero el jueves fue acusado de presuntamente operar junto con Maduro, el jefe del partido oficial Diosdado Cabello y otro general retirado del ejército, una conjura narcoterrorista que según fiscales estadounidenses enviaba 250 toneladas de cocaína al año a Estados Unidos y convirtió al Estado venezolano en una plataforma para cárteles violentos y grupos rebeldes colombianos. El Departamento de Justicia estadounidense había ofrecido 10 millones de dólares como recompensa a quien diera pistas para arrestar a Alcalá.

El detenido se encontraba a bordo de un vuelo fletado que se dirige a Estados Unidos desde la ciudad colombiana de Barranquilla, tras renunciar a una audiencia de extradición.

Después de ser encausado el jueves, Alcalá sorprendió a muchos al adjudicarse la responsabilidad de un alijo de fusiles de asalto y equipo militar de fabricación estadounidense incautado en una carretera de Colombia, el cual -dijo- era parte de un plan para incursionar en Venezuela y derrocar a Maduro. Sin ofrecer evidencia, dijo que tenía un contrato con el líder opositor Juan Guaidó y sus “asesores norteamericanos” para adquirir las armas.

“Teníamos todo preparado”, afirmó Alcalá en un video publicado en Twitter, “pero circunstancias que se han venido generando a lo largo de la lucha contra el régimen generaron filtraciones desde el seno de la oposición, aquella oposición que quiere seguir conviviendo con el gobierno de Maduro”.

Las afirmaciones confusas de alguien que estaba entre los críticos más abiertos de Maduro fueron retomadas por el mandatario en disputa venezolano, que acusó a la DEA de estar detrás de un plan de Alcalá para asesinarlo a él y a otros líderes políticos.

Según la acusación formal, cuando Alcalá era un asesor de confianza del entonces presidente Hugo Chávez en 2008, se le encargó coordinar los envíos de drogas con elementos corruptos de las fuerzas armadas venezolanas y guerrilleros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, a las que Estados Unidos consideraba un grupo terrorista.

La DEA refirió las preguntas al Departamento de Justicia. Nicole Navas, portavoz del Departamento de Justicia, declinó comentar.

Momentos antes de que se entregara, Alcalá publicó un video en Instagram en el que se despidió de su familia.

Enfrento mis responsabilidades de mis actuaciones con la verdad”, afirmó.

Con información de AP.

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