Miembros del Comité Olímpico Internacional, comités nacionales y deportistas llegaban el lunes a la misma conclusión: Los juegos de Tokio no se llevarán a cabo este verano.

Craig Reedie, un veterano miembro del COI, dijo a The Associated Press que todos pueden ver hacia dónde se dirige la situación, con la pandemia de coronavirus expandiéndose, incapacitando a los aspirantes olímpicos de realizar sus preparaciones adecuadas.

“En la balanza de probabilidades, la información conocida sobre las condiciones en Japón y el efecto del COVID-19 en el resto del mundo indica claramente la posibilidad de una postergación”, dijo Reedie. “El reto para el COI es determinar por cuánto tiempo“.

Horas antes, Dick Pound, miembro del COI, dijo al USA Today que había alcanzado la misma conclusión sobre la justa, programada para iniciar el 24 de julio. Un tuit que publicó el diario decía: “Los Juegos Olímpicos de 2020 han sido pospuestos por preocupaciones en torno al coronavirus“.

El COI dijo que no se ha tomado una decisión, y Reedie no tardó en aclarar que hablaba a título personal y no basándose en información interna o proporcionada por el presidente del organismo Thomas Bach, quien encabezará la decisión final. Pound no respondió a un mensaje de la AP. En las primeras horas del lunes, después de la declaración de Pound, un portavoz del COI comentó: “Cada miembro del COI tiene el derecho de interpretar la decisión que tomó el consejo directivo del COI el domingo”.

De hecho, las interpretaciones y opiniones son precisamente eso y no siempre han sido acertadas. El mes pasado, Pound dijo a la AP que la cancelación, y no la postergación, era la única opción real en caso de que los juegos de Tokio no pudieran iniciar a tiempo.

“Desconsolador”

Pero mucho ha cambiado desde entonces, y la “posposición” ha ganado adeptos entre atletas y naciones parece disminuir la posibilidad de que al COI le tome cuatro semanas llegar a una conclusión. Ese fue el lapso que fijó el domingo el consejo directivo del COI al anunciar que estaba elaborando grupos de trabajo para estudiar los enormes problemas logísticos relacionados con la postergación de la justa.

Entre esos problemas se incluye la disponibilidad de sedes en Japón, la alteración de los calendarios deportivos internacionales durante cualquiera que sea la nueva fecha seleccionada, el restablecimiento de los procesos de clasificación, y las consideraciones de seguros; tanto el COI como el comité organizador cuentan con enormes políticas, que tomará tiempo desenredar.

Sin embargo, después del anuncio del COI, tanto Canadá como Australia — cuyo funcionario olímpico principal, John Coates, encabeza el equipo de inspección del COI en Tokio — anunció que su delegación no podría enviar un contingente a Japón en caso de que la justa iniciara en julio.

“Sé que esto es desconsolador para muchas personas — deportistas, entrenadores, personal y aficionados — pero esta es, sin dudas, la decisión correcta y todos deberían seguir sus pasos“, dijo el primer ministro de Canadá Justin Trudeau.

Algunos deportistas expresaron su sentir en torno a la situación.

“Aunque estoy molesta de que los Olímpicos no se lleven a cabo este año, estoy de acuerdo en que es la mejor decisión para mantener a deportistas y espectadores saludables y evitar que el virus siga propagándose”, escribió la gimnasta estadounidense Morgan Hurd en un tuit al reaccionar sobre los comentarios de Pound.

Decir que es un hecho podría ser apresurado, pero el anuncio parece inevitable.

AP.

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