Venezuela se lleva el peor desempeño de la región tras cerrar con una producción de 56 toneladas. Entretanto China creció 8%. Y el Coronavirus crea incertidumbre sobre el comercio de acero a escala global.

La Asociación Latinoamericana del Acero (Alacero) en su informe anual reportó una caída de 9% durante el año 2019 con respecto a 2018. Brasil fue el principal responsable del resultado en rojo, seguido de México, que registró su peor indicador en casi 4 años y Argentina.

Solo en diciembre América Latina vio su producción de acero bruto caer un 12% con relación al mismo mes de 2018, totalizando 4,499 millones de toneladas (Mt.). La publicación estima que el mercado de la región se ha debilitado por la pérdida de competitividad y consumo, derivada del alto costo del mercado interno y la competencia desleal.

El récord de Venezuela es el peor de la región. La data reportada por Alacero deja al país caribeño al desnudo, evidenciando caídas consecutivas desde 2015, cuando el volumen se ubicó en 1,345 tonelada de acero para terminar produciendo en 2019 tan solo 56 toneladas. Sin embargo, cifras suministradas por sindicalistas aseguran que durante 2019 la producción de acero líquido en Venezuela reportó nivel cero, por primera vez desde su que se inaugurara la Siderúrgica del Orinoco (Sidor) hace 57 años.

Tras su estatización en 2008, la producción que alcanzó niveles máximos durante 2007, comenzó a retroceder, indican trabajadores de la acería.

Venezuela, el peor desempeño

Las cifras que presenta Alacero de Venezuela son todas en negativo, y se ubica en la cola del desempeño de todos sus vecinos productores.

La producción de aceros planos en Venezuela cayó sin más 100%. Las estadísticas de Alacero reseñan que en 2015 la producción ya decaída, fue de 756.000 toneladas. En 2016 cayó a 225.000 toneladas. En 2017 subió levemente a 246.000 toneladas. Para 2018 el retroceso fue brutal tras colocarse en 3.000 toneladas, para terminar en 2019 en cero producción.

El consumo aparente de acero laminado a escala mundial, dice el documento, se contrajo 2,3%, mientras Venezuela retrocedió 24,1%. El descenso visto desde 2015 pasó de 60 kilos per cápita a 4 kilos en 2019. Se trata del menor consumo, antecedido por Colombia que consumió 74 kilos por persona en 2019, cuya demanda subió 0,7%.

La producción de aceros largos de Venezuela se contrajo 26%, mientras en la región cayó 3,3%. La fabricación de tubos sin costura despareció, de hecho el país no forma parte siquiera del cuadro estadístico.

China, la primera productora

El resultado obtenido por América Latina, reseña el informe de Alacero, contrasta con los de China que ha experimentado durante el 2019 un aumento del 8% en su producción de acero bruto en comparación con 2018.

En 2019, las importaciones chinas representaron el 25% del total importado por América Latina, convirtiendo a nuestra región en la segunda receptora de sus exportaciones de productos laminados.

Cabe destacar que en América Latina las acciones antidumping crecieron en el último trimestre de 66 para 74, siendo 50 de estas contra China.

Con el efecto chino, la producción de acero laminado, que impacta directamente en el consumo, alcanzó su nivel más bajo en 3 años (3.598 Mt) en diciembre con un total de un 11% inferior a diciembre de 2018, la cuarta caída mensual consecutiva.

El COVID-19 podría impactar mercado del acero

Al mismo tiempo la perspectiva a futuro se presenta incierta a partir de la epidemia de coronavirus que podría afectar el comercio mundial, como advirtió la Organización Mundial del Comercio (OMC).

Latinoamérica enfrenta un proceso de contracción económica que pesa sobre el desarrollo de la industria e influye en su productividad. Reportes de diferentes organismos miran con preocupación el impacto económico que está creando la propagación del COVID-19.

La OCDE, de hecho, ya ha recortado el crecimiento económico por el coronavirus. Según sus estimaciones la economía dejaría de generar unos 400.000 millones de dólares, lo que se reduce en un crecimiento de 2,4% y no de 2,9%, como se proyectaba al cierre de 2020.

La Opep, entretanto, planea en su reunión de mañana en Viena reducir la producción del bloque petrolero debido a la caída de la demanda y la contracción de los precios del hidrocarburo. Crece además el número de países con contagio del coronavirus, no solo en Europa sino que en América Latina.

Por: Erika Hidalgo López

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