El exministro de Petróleo, Rafael Ramírez, dijo este domingo que la comisión que se encargará de “reestructurar” la industria petrolera y designada por Nicolás Maduro, desató una “lucha a cuchillo” entre los factores de interés del madurismo y que lo que debe reestructurarse es el Palacio de Miraflores.

“Al día siguiente de los anuncios de Maduro, Quevedo fue desalojado de la Oficina de la Presidencia de PDVSA y comenzó la lucha a cuchillo entre los factores y grupos de interés del madurismo. Con Maduro, siempre ha sido así. Durante su gestión han habido 7 Juntas Directivas, cuyos miembros reflejan la lucha interna por el control de la empresa que a su vez es la lucha interna por el poder en el país”, señaló en un artículo publicado en su página web.

Ramírez precisó que Manuel Quevedo fue despedido “sin que éste ni siquiera se haya dado cuenta” la noche del pasado jueves cuando Maduro designó jefe de una junta directiva que reestructurará Pdvsa, a Tareck El Aissami. “Quevedo está fuera de la conducción de la empresa, por su incapacidad e irresponsabilidad en prometer que recuperaría un millón de la producción, cuando, por el contrario, en su gestión, se perdió un millón de barriles diarios. Recibió la empresa en 1,7 millones de barriles día (con la finalización de la gestión Eulogio-Martínez) y se la entrega a Tareck El Alssaimi, en menos de 700.000 barriles día”, narró Ramírez.

“Lo dejarán allí. Maduro no se atreverá, como no se ha atrevido a tocar a ningún militar de rango que haya asumido funciones de gobierno, y que son su apoyo real”, agregó.

Sobre la designación de El Aissami, indicó que éste es “es otro y está pagando un precio alto por convertirse en la mano derecha de Maduro. Le han puesto precio a su cabeza. En términos reales significa que Tareck está imposibilitado para ejercer gestión alguna desde el punto de vista empresarial. Ni salir, ni viajar fuera del país, más que no sea Turquía o Rusia, y nadie se sentará con él, ni siquiera a discutir y menos a firmar ningún tipo de acuerdo. Triste por Tareck, mal por el país”.

En referencia a Asdrúbal Chávez, quien también es parte de esta comisión, puntualizó que el primo del fallecido presidente Hugo Chávez, “es el mejor ejemplo de inconsistencia y la deslealtad”.

“Lo otro que llama la atención, es que el proceso de militarización se profundiza, colocando al ministro de la Defensa, General Vladimir Padrino López y el Almirante Remigio Ceballos, Comandante Estratégico Operacional, como miembros de la Comisión de Privatización. Maduro, recurre a los dos más altos oficiales de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana para que se involucren directamente, con su nombre, su prestigio y su carrera, en el desastre de lo que está sucediendo en PDVSA, que culminará con la entrega del petróleo”, analizó.

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