Un funcionario de alto rango del gobierno venezolano contrató como cabildero a un despacho de abogados de Washington que también representa a Turquía, en relevo de otro equipo de abogados que el mes pasado se retiró después de las quejas de detractores que lo acusaron de colaborar con un régimen represor.

El abogado Bob Amsterdam se negó a comentar la naturaleza de su trabajo para el procurador general venezolano Reinaldo Muñoz, y se limitó a decir que se enfocaría en cuestiones de sanciones y derechos humanos.

Afirmó el viernes que las propias sanciones de Estados Unidos al gobierno del presidente venezolano Nicolás Maduro establecen limitantes estrictas sobre lo que él puede decir o hacer en representación de su cliente.

Sin embargo, defendió vehementemente la decisión de Amsterdam & Partners de representar a Muñoz, ignorando los exhortos del senador republicano por Florida, Rick Scott, y de otros a que los abogados de alejen del “régimen brutal” de Maduro.

“No vamos a inclinarnos ante los mandatos políticos de Florida”, sostuvo Amsterdam. “Pero no me gusta cuando a la gente se le niega la representación”.

Este es el segundo intento del gobierno de Maduro en menos de un mes para encontrar un cabildero que se enfrente cara a cara con el gobierno del presidente Donald Trump en la búsqueda de un diálogo y el fin de las sanciones.

El despacho previo, Foley & Lardner, se retiró de un contrato de 12,5 millones de dólares por cinco meses luego que Scott instó en una carta a sus colegas en el Senado a boicotear a la firma de abogados. En un documento entregado el viernes al Departamento de Justicia, Foley informó que había transferido a Amsterdam & Partners todos los fondos _un poco más de un millón de dólares_ que había recibido de su cliente.

Foley había contratado al influyente cabildero Robert Stryk como parte de su equipo legal, pero de momento se desconoce si el exasesor congresual cuyo negocio ha prosperado bajo el gobierno de Trump también trabajaría con Amsterdam.

Al ser contactado el viernes, Scott reiteró que él no trabajaría con nadie que represente a Muñoz o a Venezuela. “El senador Scott no apoyará esto”, aseveró su oficina a través de un comunicado. “Él exhortará a cada uno de sus colegas a apoyarlo contra cualquiera que esté dispuesto a representar a un dictador peligroso”.

Foley & Lardner habían aceptado representar a Muñoz y para ello contrataron a Stryk, pero enfrentaron fuertes críticas de parte de los detractores de Maduro.

Trump ha reiterado su respaldo a Juan Guaidó, el líder de la oposición reconocido por cerca de 60 países como el líder de Venezuela. Recientemente se reunió con él en Washington y lo invitó a su discurso del Estado de la Unión.

Pero la oposición ha batallado para recuperar impulso y atraer a sus partidarios a las calles al tiempo que Maduro se aferra al poder. Varios intentos para dialogar, incluyendo uno del año pasado auspiciado por Noruega, han quedado en nada.

Mientras tanto, Estados Unidos continúa buscando una estrategia de presión económica, atacando a la petrolera rusa Rosneft Trading S.A. y su presidente Didier Casimiro con fuertes sanciones económicas. AP

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