El enviado especial de Estados Unidos para Venezuela, Elliott Abrams, ha subrayado este miércoles que la posición de Washington sobre Venezuela es prácticamente la misma que la que tiene “cada país de la Unión Europea”, entre ellos España.

En una conferencia telefónica con periodistas extranjeros, Abrams ha señalado que “España, como democracia y miembro de la UE, reconoce la terrible crisis en Venezuela y el hecho de que el país no es una democracia“, algo que en su opinión “no va a cambiar por las sanciones impuestas sobre la petrolera rusa Rosneft Trading, encargada de los proyectos de la matriz en el extranjero.

España se ha referido recientemente de nuevo a Juan Guaidó como el presidente interino y líder de la oposición venezolana, además de presidente de la Asamblea Nacional, por lo que creo que la postura de Estados Unidos y la de los países de la UE y de la propia UE es básicamente la misma”, ha expresado.

En este sentido, Abrams ha resaltado que la Administración estadounidense mantiene un “diálogo regular” con el Gobierno de España sobre “decenas de asuntos”. Así, ha puntualizado que uno de esos asuntos es Venezuela, una cuestión que preocupa particularmente a España debido a la diáspora venezolana que reside en el país.

El enviado especial estadounidense ha recordado este mismo miércoles que las sanciones a Rosneft son “reversibles” y ha animado al Kremlin a trabajar activamente a favor de una solución a la crisis venezolana por considerar que su ayuda daría resultados debido a los fuertes lazos existentes entre Moscú y el Gobierno en disputa de Nicolás Maduro.

Abrams ha explicado que el apoyo de Rusia a Maduro es “muy importante”, por lo que cualquier gestión del Gobierno de Vladimir Putin a favor de una solución “sería una contribución muy positiva”.

A este respecto, ha indicado que “el propósito de las sanciones es cambiar el comportamiento” de las personas y entidades afectadas, de modo que “no tienen porqué ser permanentes”. “Son reversibles”, ha enfatizado.

Y, en el caso de Venezuela, ha aclarado que el objetivo de las sanciones es “obligar al régimen de Maduro a entrar en una negociación para que haya elecciones presidenciales libres” como una “forma pacífica” de resolver la crisis política en el país.

Maduro, por su parte, ha anunciado una ofensiva judicial contra las sanciones de Estados Unidos, que considera “ilegales” por ser unilaterales. Además de la del Tribunal Penal Internacional (TPI), ha presentado una denuncia ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) por las medidas punitivas contra la aerolínea estatal Conviasa.

Con información de agencias.

Comments

Comments are closed.