Microorganismos resistentes fueron transportados al cráter del asteroide que acabó con los dinosaurios, debido al tsunami gigante que se generó inmediatamente después del impacto.

Un estudio de la Universidad de Curtin, publicado en Geology, ha proporcionado la primera evidencia molecular de muchas formas de vida fotosintética presentes en el cráter Chicxulub, en Yucatán (México) demostrando cómo hubo microorganismos resistentes después de experimentar condiciones anormalmente hostiles después del impacto del asteroide.

En concreto, los investigadores han encontrado en el cráter ‘fósiles’ moleculares de plantas terrestres, hongos y esteras microbianas costeras, como los estromatolitos modernos, que coinciden en el tiempo con el impacto del asteroide hace 66 millones de años.

“Nuestra investigación muestra que cuando el polvo del impacto del asteroide se asentó y la luz solar volvió a los niveles ideales, hubo un rápido resurgimiento de plantas terrestres, dinoflagelados, cianobacterias y todas las formas de bacterias anaerobias fotosintéticas de azufre, incluidas las de las esteras microbianas en el área del cráter”, explica Bettina Schaefer, doctorando en Geqoquímica de la Escuela de Ciencias Planetarias y Terrestres y autora principal del trabajo.

Los hallazgos de la investigación sugirieron que las comunidades de fitoplancton en la cuenca del cráter posterior al impacto continuaron produciendo y evolucionando a un ritmo “rápido”.

“El desarrollo y la productividad del fitoplancton estuvo acompañado por transiciones importantes en los suministros de nutrientes y oxígeno que dieron forma a la recuperación de la vida microbiana. Hubo tantas cosas en un período de tiempo tan corto, que realmente fue como un caos microbiano postapocalíptico en el cráter Chicxulub”, declaró la profesora de la misma escuela Kliti Grice.

Agencias.

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