Tres meses después del suicidio del multimillonario Jeffrey Epstein, la justicia estadounidense acusó el martes a sus guardias de la prisión de no haber hecho la ronda, dando una respuesta parcial a una pregunta que sigue siendo controvertida.

El martes, el fiscal de Manhattan emitió la acusación contra los guardias encargado de su vigilancia la noche del 9 al 10 de agosto: Tova Noel, de 31 años, y Michael Thomas, de 41, están acusados de “no haber hecho las rondas de vigilancia que tenían que hacer”.

“Se quedaron en su escritorio, navegaron por la red y deambularon por las áreas comunes de su unidad“, sostuvo el fiscal general de Estados Unidos, William Barr, en un comunicado.

El multimillonario, de 66 años, murió el 10 de agosto en una prisión federal de Nueva York Epstein, a la espera de juicio tras ser acusado de explotación y tráfico sexual de menores.

Descrito por sus presuntas víctimas como un depredador sexual insaciable, se enfrentaba a un pena de hasta 45 años de prisión.

La autopsia concluyó que el financiero se suicidó ahorcándose, punto discutido por un experto contratado por el hermano Epstein, que aseguró recientemente que las pruebas indicaban “más un homicidio que un suicidio”.

Pocos días después de su muerte, Barr lamentó los “graves” deficiencias en el control de esta prisión de Manhattan, donde el magnate estuvo recluido desde principios de julio.

El director de la institución resultó transferido y los dos guardias suspendidos.

Según el fiscal, “para ocultar sus defectos” los guardias “firmaron certificados falsos que atestiguaban haber hecho varias rondas de recuento de prisioneros, que no era el caso”.

No se realizó ninguna ronda entre las 22H30 del 9 de agosto y las 06H30 del 10 de agosto, cuando se descubrió el cuerpo de Epstein en su celda, dijo Barr.

El fiscal no ha presentado ninguna razón por la cual los guardias de esta ala reservada para prisioneros importantes habrían fallado en sus responsabilidades.

AFP.

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