Este miércoles, la presidenta de la Sociedad de Médicos del J.M de los Ríos, Sonia Sifontes, se refirió a las precarias condiciones en las que se encuentra el hospital.

Destacó que el volumen de pacientes ha ido disminuyendo, pero “porque no hay como brindarles atención, actualmente solo se alcanza a hospitalizar a 90 niños”.

Por su parte, la jefa de Nutrición de este centro asistencial, Ingrid Soto, señaló que entre las organizaciones que apoyan está Prepara Familia que facilita las fórmulas lácteas y el programa de la Unicef pero que solo es para niños menores de cinco años de edad.

“Queremos informar que cuando nuestros niños ingresan a nuestro hospital se le está vulnerando su derecho a la alimentación porque tanto la calidad como la cantidad son inadecuados”, recalcó.

Katiuska Salazar, madre de paciente del J.M de los Ríos, manifestó que tienen muchas deficiencias en el servicio de nefrología, añadiendo que el día de hoy solo fue una enfermera a conectar siete pacientes en el turno de la mañana.

“Lo que pedimos es la activación de los trasplantes porque de eso depende la vida de nuestros hijos. Pedimos que se aboquen a la realidad que se está viviendo en la salud“, dijo.

A su vez, Luisiana de Hecerra, madre también de una paciente agregó que su hija ya tiene un año sin recibir el tratamiento.

“Siento que si pasa un año más, se le va explotar el hígado a mi hija por la cantidad de hierro que tiene (…) Hemos tenido la obligación de comprar medicamentos porque no tenemos ese apoyo. No contamos con un área hematológica”, resumió.

Evelyn Niño, trabajadora del hospital, indicó que se encuentran trabajando bajo “hacinamiento”.

El doctor adjunto, José Garibaldi Soto, insistió en que “la infraestructura del hospital está totalmente deteriorada. Tenemos dos alas del hospital que están cerradas y una de ellas demolida”.

“Nuestro hospital fue por mucho tiempo el centro de salud donde se realizaron mayor número de cateterismos cardíacos en el mundo y a partir de diciembre, nuestro servicio de cardiología va a cerrar sus puertas (…) Mi servicio tenía antes siete adjuntos y quedamos tres, nuestros estudiantes de medicina cuando llegan al hospital, ellos quieren terminar la carrera es para irse del país”, soltó en rueda de prensa.

El coordinador general de Cecodap, expresó que lo que le piden al Estado es que “trabaje y que lo haga bien, que evite que se sigan muriendo los niños, que un hospital tenga agua, comida, insumos y reactivos”.

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