El dirigente chavista Héctor Rodríguez ha asegurado este jueves que la administración de Nicolás Maduro mantiene un diálogo permanente con “otras oposiciones venezolanas” sobre la situación económica del país, a pesar del reciente fracaso del proceso de negociación de Oslo y Barbados.

El Gobierno en disputa de Maduro mantiene diálogos permanentes “con otras oposiciones venezolanas, más patriotas, más soberanas“, para superar la política de bloqueo económico impuesta por Estados Unidos, ha dicho el gobernador de Miranda, en una entrevista concedida a la agencia de noticias Sputnik durante su visita a Moscú.

Rodríguez ha insistido en que en Venezuela existen varias oposiciones y que los que acudieron al proceso de Oslo y Barbados, en el que participó como negociador del Palacio de Miraflores, eran representantes de “una oposición completamente subordinada a los intereses de Estados Unidos”.

En el nuevo diálogo, “uno de los elementos fundamentales es la suspensión de las sanciones” dictadas por Washington, ha indicado, reclamando a la oposición un cambio de actitud respecto a las mismas porque “hacen daño a todo el pueblo venezolano” y, además, “son ilegales por ser extraterritoriales”.

Rodríguez, que llegó a sonar como eventual sucesor de Maduro, ha considerado que “el diálogo siempre tiene futuro” porque “siempre tiene que haber un espacio de encuentro”. “La guerra, la violencia, nunca pueden ser una opción. Nosotros vamos a seguir apostando a la racionalidad política”, ha aseverado.

El líder regional incluso ha afirmado que Venezuela puede tener “una relación de respeto y conveniencia mutua con Estados Unidos, pero no de subordinación”. “Sus sanciones son las que no nos han permitido seguirle vendiendo petróleo”, ha lamentado.

EL GRUPO DE BOSTON

Reuters ha informado este mismo jueves, citando hasta nueve fuentes, de que representantes del Gobierno y de la oposición venezolana discuten desde hace meses en Caracas posibles salidas a la crisis económica.

El Grupo de Boston, creado hace más de una década por parlamentarios venezolanos y estadounidenses, ha invitado en las últimas semanas a un grupo cada vez más numeroso de funcionarios, políticos y economistas de ambos bandos para acordar medidas urgentes para frenar la deriva económica.

Al parecer, las reuniones se intensificaron a raíz del colapso del proceso de Oslo. Iniciado en mayo en Noruega y trasladado poco después a Barbados, naufragó en agosto porque la delegación gubernamental abandonó la mesa de negociaciones en señal de protesta por las nuevas sanciones de Estados Unidos.

El Grupo de Boston, incluidos sus nuevos miembros, se citan al menos una vez por semana, muchas veces en un lujoso hotel de Caracas, con el ‘placet’ del presidente venezolano en disputa, Nicolás Maduro, y del reconocido como mandatario interino por más de 50 países, Juan Guaidó. No obstante, las diferencias persisten y el principal escollo son las sanciones estadounidenses.

Dos fuentes han precisado que el objetivo es redactar un documento final que plasme los puntos de coincidencia de oficialistas y opositores confeccionando una especie de plan económico de consenso, aunque no está claro que se vaya a hacer público.

En los seis años que han transcurrido desde la muerte de Hugo Chávez, que desató la crisis política, Gobierno y oposición han intentado hasta cuatro diálogos, incluido el de Oslo y Barbados, sin éxito.

La oposición denuncia que Maduro y sus aliados nunca han tenido una voluntad real de llegar acuerdos, usando la mesa de negociaciones para ganar tiempo.

Con información de Europa Press.

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