Venezuela pidió en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU que se rechace la candidatura para formar parte de este órgano de cualquier país que aplique sanciones internacionales contra otro, en referencia a las que pesan en su contra.

Hay que revisar si miembros del Consejo de Derechos Humanos pueden ser cómplices de medidas coercitivas unilaterales. No debería haber un miembro formal de este Consejo que las impongan o que facilite su imposición, ni tampoco debería haber miembros que no se atrevan a condenarlas”, reclamó en este foro el ministro venezolano de Relaciones Exteriores, Jorge Arreaza.

Agregó que los países que no condenan las sanciones “quizás no están violando los derechos humanos en su territorio, pero están promoviendo violaciones en terceros países, lo que les impide moral y éticamente ser miembros de este Consejo”.

Arreaza acudió nuevamente al Consejo de Derechos Humanos, como lo hace casi en cada periodo de sesiones, para denunciar lo que su gobierno considera un complot occidental liderado por Estados Unidos para forzar la salida del poder del presidente Nicolás Maduro.

Estados Unidos tiene la trama más amplia de sanciones contra Maduro y numerosos responsables de su gobierno, a los que ha confiscado cuentas bancarias y bienes, prohibido la entrada al país, además de retener el control de la filial de la empresa petrolera venezolana PDVSA en su territorio, entre otras medidas.

Estados Unidos se retiró voluntariamente del Consejo por considerar que este órgano de la ONU actúa de manera sesgada contra Israel.

Venezuela, por su parte, ha sido varias veces miembro del Consejo y ahora busca su reelección para el periodo 2020-2022 a lo que numerosos países y organizaciones defensoras de los derechos humanos se oponen, incluido el bloque latinoamericano conocido como Grupo de Lima, por considerar que tiene un expediente deplorable en la materia.

En su intervención, Arreaza dijo que la intervención sobre PDVSA ha hecho perder a su país 12.000 millones de dólares con los que podría pagar alimentos y medicinas para la población de Venezuela durante cinco años.

Aseguró, no obstante, que “nada de lo que haga Estados Unidos nos hará renunciar al derecho a la autodeterminación o a entregar un centímetro de nuestra soberanía”.

Preguntado a su salida de la sala del Consejo sobre la creciente tensión en la frontera de Venezuela con Colombia, el ministro declinó hacer comentarios y prometió que mañana, viernes, se referirá a éste y otros asuntos en una conferencia de prensa que ofrecerá en Ginebra. EFE

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