Los principales hospitales de Venezuela continúan enfrentándose a la escasez de medicamentos, las fallas de los servicios públicos y de equipos, pese a que el abastecimiento de medicinas presentó una “leve mejoría” tras el ingreso de ayuda humanitaria al país, según la ONG Médicos por la Salud.

La entidad, que desde 2014 presenta informes sobre las condiciones de más de 100 centros sanitarios del país, apunta en su más reciente Encuesta Nacional de Hospitales que al menos en los últimos seis meses “la cifra general de desabastecimiento es siempre cercana al 50%”, aunque desde febrero comenzó a disminuir.

En el estudio, que abarca el período que va de noviembre de 2018 a julio de 2019, se constata que la escasez de medicamentos no afecta en la misma medida a todas las regiones del país, puesto que, por ejemplo, en Caracas “el desabastecimiento oscila entre el 8% y 28%“.

En el interior del país, la situación es distinta y se da el caso de que los porcentajes de desabastecimiento están entre el 80% y el 90% en los estados Amazonas (sur), Cojedes (centro), Monagas (este) y en los occidentales de Trujillo, Mérida y Barinas.

Así, mientras en los servicios de emergencia del hospital Dr. Pedro Emilio Carrillo de Trujillo falta el 90,31% del material médico, en el JM de los Ríos de Caracas el faltante es del 7,92 %.

Según el informe, se evidenció “una leve mejoría en cuanto al abastecimiento en emergencias”, al pasar de un 49,7 % de falta de medicamentos a un 43,3%.

“Una de las posibles explicaciones a esta leve mejoría es la distribución de los IEHK (Interagency Emergency Health Kit) a distintos hospitales, por parte de instituciones como Cruz Roja y Media Luna Roja y distintas agencias de la ONU, en el marco de la apertura de ayuda humanitaria”, acota el informe.

La ONG señala que no han podido verificar el impacto de la ayuda humanitaria de China y Rusia porque no hay mayor información de su distribución.

Es muy probable, precisa Médicos por la Salud, que en “hospitales con menor complejidad tengan índices más altos de desabastecimiento”, pues los centros de salud en los que hacen el monitoreo son los de mayor importancia y, por tanto, suelen ser también los prioritarios a la hora de la entrega de insumos.

En el caso de los quirófanos de los hospitales públicos, el índice de desabastecimiento es de 34,10%, “una cifra no muy distinta al 34,60% de noviembre”, advierten.

Los hospitales venezolanos no han estado ajenos a la crisis de los servicios públicos. En el 70,8% de los centros recibieron el agua de manera intermitente y en promedio pasaron 6,8 horas a la semana sin energía eléctrica durante el mes de julio.

“Entre marzo y abril se registraron al menos 32 muertes a causa de los apagones en todo el país“, señala el informe, que acota que se trata de “muertes que se hubiesen podido evitar si los insumos o los servicios funcionaran de manera óptima”.

“Absolutamente ninguno de los indicadores muestra hospitales en condiciones normales, o al menos óptimas para la atención básica que debe brindar un centro de salud”, concluye la encuesta. EFE

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