El Hospital Erasmo Meoz, el principal centro de salud de Cúcuta, en Colombia, ha visto cómo aumenta la llegada de pacientes venezolanos desde 2015, cuando Nicolás Maduro ordenó por primera vez el cierre de la frontera por las diferencias políticas con el Gobierno colombiano.

Según reseñó DW, el centro de salud atendió en 2015 a 556 enfermos venezolanos. En 2016, la cifra aumentó a 2.294, y en 2017 se duplicó al llegar los 5.856 casos.

Mientras que en 2018, llegaron 14.349 pacientes y en los primeros seis meses de 2019, se han registrado 8.834. El Gobierno neogranadino ha tenido que generar un gasto adicional a su presupuesto de 20 millones de dólares.

Juan Agustín Ramírez, gerente del Hospital Erasmo Meoz, señaló que “la migración masiva de venezolanos es un agravante para la sobreocupación de un hospital con las características de éste“.

Destacó que “este es el único hospital público de tercer nivel que hay en el departamento, es decir un centro de salud de alta complejidad, y además es el único de segundo nivel que hay en la ciudad de Cúcuta y en el área metropolitana. Entonces la causa de la sobreocupación no solo es la migración, aunque ese es un agravante“.

Si estuviéramos colapsados, como dicen algunos medios, no podríamos seguir trabajando“, dijo al tiempo que recalcó que los trabajadores de la salud del centro “son unos apóstoles. Porque ellos, a pesar de esa alta carga laboral, siguen poniendo un granito de arena para ser una válvula de escape a esta bomba social que se le vino al departamento con la llegada de nuestros hermanos venezolanos”.

Por su parte, Jenny Peña, jefa del Servicio de Urgencias, apuntó que “desafortunadamente, el problema económico viene unido al problema de salud“.

“Eso aumenta la problemática. Las condiciones nutricionales de la población migrante están muy afectadas, y eso hace que tengan pocas posibilidades de defenderse contra las enfermedades”, agregó.

Comments

Comments are closed.