El director de Ecoanalítica, Asdrúbal Oliveros, señaló este jueves que “4.000 millones de consumidores en el mundo ganan menos de US$ 125 mensuales“.

En ese sentido, indicó a través de su cuenta en la red social Instagram que en Venezuela el salario promedio de un trabajador del sector privado “ronda los USD 50 mensuales. Sin contar otros factores de distorsión como las remesas o la economía hundida (en negro). Quizás no monetariamente, pero las dimensiones de los mercados populares son innegables”.

Explicó que un estudio de los profesores de Cornell University, Erik Simanis y Duncan Duke, “Ganancias en el Fondo de la Pirámide”, reseña que “en los últimos años, muchas empresas que han incursionado en mercados populares han salido con las tablas en la cabeza –dicen –, sorprendidas en sus intenciones por la debilidad de la demanda y las dificultades logísticas que empujan sus costos hacia arriba y sus ventas hacia abajo”.

Resaltó que “nada más cierto que en la Venezuela de hoy. ¿Cómo vender en medio de esta crisis atroz? El reto, dicen los autores, radica en enfrentar las variaciones en la conducta y dinámica de consumo de los pobres, y en poder adaptar los productos y mecanismos de comercialización para atenderlos bien y rentablemente”.

Oliveros comentó que “el pobre gasta tiempo para ahorrar dinero, el rico gasta dinero para ahorrarse tiempo. Los patrones de consumo arriba y debajo de la pirámide son diametralmente diferentes. Igual sucede con los hábitos de medios. Por ende, no podemos pretender mercadear a diferentes estratos sociales con una misma estrategia, productos o canales”.

Agregó que una frase clave del estudio de Simanis y Duke: “Las empresas deben cambiar sus rutinas” y resaltó que “hay pobres de pobres. Simanis y Duke plantean la necesidad de diferenciar los segmentos populares a modo de determinar si representan mercados vírgenes, en desarrollo o maduros, como podrían ser, por ejemplo, la banca electrónica, la telefonía celular o el sector de los alimentos, respectivamente, y proponen para cada uno, una estrategia distinta. Así que en las crisis también hay oportunidades“.

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En la Venezuela de hoy, hay un dato de la economía global que es revelador: 4.000 millones de consumidores en el mundo ganan menos de US$ 125 mensuales. En Venezuela, el salario promedio de un trabajador del sector privado ronda los US$ 50 mensuales. Sin contar otros factores de distorsión como las remesas o la economía hundida (en negro). Quizás no monetariamente, pero las dimensiones de los mercados populares son innegables. . . Un estudio de los profesores de Cornell University, Erik Simanis y Duncan Duke, "Ganancias en el Fondo de la Pirámide" señala que en los últimos años, muchas empresas que han incursionado en mercados populares han salido con las tablas en la cabeza –dicen –, sorprendidas en sus intenciones por la debilidad de la demanda y las dificultades logísticas que empujan sus costos hacia arriba y sus ventas hacia abajo. Nada más cierto que en la Venezuela de hoy. ¿Cómo vender en medio de esta crisis atroz? El reto, dicen los autores, radica en enfrentar las variaciones en la conducta y dinámica de consumo de los pobres, y en poder adaptar los productos y mecanismos de comercialización para atenderlos bien y rentablemente. El pobre gasta tiempo para ahorrar dinero, el rico gasta dinero para ahorrarse tiempo. Los patrones de consumo arriba y debajo de la pirámide son diametralmente diferentes. Igual sucede con los hábitos de medios. Por ende, no podemos pretender mercadear a diferentes estratos sociales con una misma estrategia, productos o canales. . . Una frase clave del estudio de Simanis y Duke: “Las empresas deben cambiar sus rutinas”. Hay pobres de pobres. Simanis y Duke plantean la necesidad de diferenciar los segmentos populares a modo de determinar si representan mercados vírgenes, en desarrollo o maduros, como podrían ser, por ejemplo, la banca electrónica, la telefonía celular o el sector de los alimentos, respectivamente, y proponen para cada uno, una estrategia distinta. Así que en las crisis también hay oportunidades. #venezuela #asdrubaloliveros #emprendedores #economia

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