Los consumidores parecen empujar con sus carros de compra la economía de Estados Unidos, en momentos en que cae la producción manufacturera en medio de la guerra comercial con China y hay señales de alerta de una posible recesión.

“La economía está fenomenal”, dijo el presidente Donald Trump el jueves. “Tuvimos un par de días malos pero tendremos días muy buenos porque tuvimos que proceder con China“, afirmó.

Pero a pesar del optimismo que quiere mostrar Trump, una serie de indicadores muestran una imagen confusa de la mayor economía mundial que generó en Wall Street solo un leve repunte tras sufrir el miércoles su peor día del año.

Los mercados mundiales siguen preocupados por el enlentecimiento de las economías europeas y china lo cual encendió luces de alerta que hicieron caer las bolsas 2% o más en todo el mundo.

El sector manufacturero estadounidense, que declinó en los dos primeros trimestres y quedo técnicamente en recesión, volvió a caer en julio y ahora está en -1,5% este año, informó la Reserva Federal.

Ese indicador llega luego de otros que muestran que la guerra comercial socavó la confianza de las empresas y está restringiendo las inversiones.

“Es difícil evitar llegar a la conclusión de que el sector industrial está siendo lastrado por problemas externos”, dijeron los analistas John Ryding y Conrad DeQuadros, de la firma RDQ Economics.

“El impacto de los aranceles en las cadenas de suministro y los efectos de la incertidumbre sobre esas políticas pueden haber reducido los gastos de capital“, indicaron.

Aunque Trump ha buscado fortalecer a la industria ese sector está reduciendo su aporte al PIB estadounidense.

“El sector está en recesión pero no lo suficiente como para amenazar a toda la economía”, dijo Ian Shepherdson de Pantheon Macroeconomics.

Consumidores confiados

Ya antes de que Trump complaciera a los comerciantes al aplazar la aplicación de aranceles a productos electrónicos chinos que regirían desde septiembre, los hábitos de compra de los estadounidenses estaban apuntalando la economía.

La tendencia siguió en julio, primer mes del tercer trimestre, cuando las ventas minoristas subieron 0,7%, lo cual superó lo previsto por analistas. El impulso es atribuido a un nuevo servicio de entregas rápidas que puso en práctica Amazon, según el Departamento de Comercio.

Estados Unidos es ahora, por lejos, la mayor, la más fuerte y más poderosa economía del mundo“, tuiteó Trump. “Mientras otros se tambalean, solo nosotros nos fortalecemos. Los consumidores están en mejor forma que nunca, llenos de dinero”, se ufanó.

La red de supermercados Walmart -que procura fortalecer su presencia en la web para competir contra Amazon- agregó buenas noticias al reportar ganancias mayores de las esperadas en el último trimestre y además mejoró la previsión de sus resultados anuales.

“Los fuertes resultados de julio son consistentes con la confianza de los consumidores”, dijo Jack Kleinhenz, economista de la gremial que reúne a los minoristas estadounidenses.

“Los hogares se muestran en buena forma con el gasto y eso debería mantenerse mientras el mercado laboral siga estando saludable”, dijo.

Empero advirtió que la volatilidad financiera y “las crecientes tensiones comerciales de las últimas semanas podrían generar un viento de cautela en los gastos de los consumidores a medida que avance el año”, dijo.

Trump dijo el jueves en una entrevista radial que sus negociadores “están haciendo tremendos progresos” para lograr un acuerdo con China.

“China adoraría llegar a un acuerdo y debe ser un acuerdo en términos adecuados. Francamente, debe ser un acuerdo en nuestros términos. De otra forma ¿cuál sería el propósito?”, declaró.

AFP.

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