Desnutridas y al borde de la muerte: así llegaron al zoológico de Santiago las que se cree que serían las últimas 14 ranas del Loa, un anfibio originario del norte de Chile considerado el vertebrado con mayor riesgo de extinción en el país.

La operación de rescate comenzó meses atrás, cuando un grupo de científicos identificó que el pequeño canal ubicado en las cercanías de la ciudad de Calama (norte), hábitat de estos anfibios, estaba casi seco, provocando la muerte de unos 600 individuos de la especie.

Al zoológico de Santiago llegaron las 14 que fueron halladas vivas durante la operación. Las Telmatobius dankoi, su nombre científico, estaban “en muy malas condiciones y con muy bajo peso”, comentó Alejandra Montalba, directora del zoo.

La rana de Loa, de unos seis centímetros de longitud y patas traseras palmeadas, es una especie microendémica originaria de humedales cercanos al río Loa, el más largo de Chile y que abastece a gran parte de las poblaciones del norte chileno.

“Necesitamos que puedan estabilizarse, aumentar de peso, que sobrevivan, y de a ahí podamos empezar a reproducirlas y pensar, en un futuro, en reintroducirlas”, agregó Montalba.

Pero todo el trabajo científico será inútil si su hábitat natural, sobre los 2.000 metros de altura, sigue en crisis. Inmersa en medio del desierto de Atacama, el más árido del mundo, la zona originaria de esta rana sufre la sobreexplotación humana y los efectos de más de una década de sequía continua en el norte y centro de Chile.

La zona cercana a la cuenca “tiene una presión sumamente grande. Hay tomas (ocupaciones ilegales) de terrenos, pozos que corresponden a la minería y hay agricultura”, aseguró el etólogo Andrés Charrier, uno de los científicos que participó en el operativo de rescate.

Estas 14 ranas “son las últimas. No se conocen más poblaciones de esta especie en Calama; vivían solamente en este lugar”, una cuenca seca, agregó Charrier.

El norte chileno alberga también los mayores yacimientos de cobre de Chile, que es el mayor productor global del metal rojo.

Anfibios, “centinelas” del ecosistema

La situación límite que enfrenta este tipo de anfibio es síntoma de la crisis ambiental del planeta, con una pérdida de biodiversidad que supera el millón de especies, advirtió al presentar el operativo de rescate este lunes la ministra de Medioambiente de Chile, Carolina Schmidt.

Los anfibios “forman parte de cadenas tróficas importantes y es donde hay que mirar. Si los anfibios están mal es porque muchas otras parte del ecosistema están muy mal”, advirtió por su parte Montalba.

Para Charrier, la situación es “grave” y otras especies de ranas del alto andino, en las ciudades norteñas de Antofagasta y Arica, “están tan amenazadas como las ranas del Loa”.

Ampliar la estrategia de conservación es vital, sino “vamos a tener, en un futuro cercano, que hacer rescates de otras especies y traerlas acá al zoológico”, completó el científico.

AFP.

Comments

Comments are closed.