Las autoridades colombianas abrieron una investigación por varios panfletos que circularon en la ciudad de Bucaramanga, capital del departamento de Santander (noreste), con amenazas contra los venezolanos que se han radicado allí.

El comandante de la Policía de Bucaramanga, general Manuel Vásquez, dijo a periodistas que las autoridades investigan quiénes son los autores del panfleto que está firmado por “Las Águilas Negras”, una organización criminal que según dijo fue “desarticulada hace mucho tiempo”.

En el panfleto también se amenazó a quienes “acojan” a los venezolanos y se le dio 48 horas a aquellos que han comerciantes que tengan empleados de ese país para que los reemplacen.

Al respecto, Humberto Calderón Berti, embajador en Colombia de Juan Guaidó, jefe del parlamento venezolano y reconocido por 54 naciones como presidente interino del país, pidió a las autoridades colombianas iniciar “una investigación al respecto que permita establecer las responsabilidad a las que haya lugar”.

Agradeceríamos que las autoridades competentes (…) tomen las medidas de seguridad necesaria para impedir que se ejecuten acciones contra la integridad física de ciudadanos colombianos o venezolanos que conviven en ese territorio”, agregó Calderón en una carta enviada al canciller del país cafetero, Carlos Holmes Trujillo.

El representante de Guaidó agregó que uno de los panfletos fue pegado en la puerta de la fundación “Entre Dos Tierras”, que se dedica a “proporcionar alimentos a ciudadanos venezolanos que están de paso por Bucaramanga o que se han establecido en esa ciudad”.

Al respecto, la vicepresidenta colombiana, Marta Lucía Ramírez, manifestó a periodistas que el Gobierno rechaza “de manera contundente” ese panfleto y resaltó que la posición del Ejecutivo es de “solidaridad y acompañamiento” con los migrantes venezolanos.

Queremos ser muy enfáticos: cualquier amenaza contra la vida de la población venezolana o colombo-venezolana constituye un delito. Por tanto, los responsables de esos panfletos tendrán que afrontar consecuencias judiciales”, agregó.

Entre tanto, Migración Colombia envió a un equipo para que se reúna con las autoridades regionales para revisar la situación.

“No vamos a permitir que unos cuantos afecten la seguridad y la tranquilidad de la ciudadanía. La gran mayoría de los venezolanos son personas de bien, personas que han tenido que migrar por necesidad y han llegado a Colombia con la esperanza de tener un futuro”, acotó el director encargado de Migración Colombia, Andrés Martínez.

Según la ONU, 3,3 millones de personas han abandonado Venezuela desde enero de 2016 y de ellas 1,3 millones están en Colombia, a donde llegan en busca de un mejor futuro pues su país está inmerso en una crisis social, económica y política. EFE

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