Venezuela atraviesa por una crisis tanto política como social, y los más vulnerables son los niños, quienes huyen junto a sus padres padres para buscar un mejor futuro.

Tal es el caso de los niños que se encuentran en la zona fronteriza entre Venezuela y Colombia, Arauca, que alberga a más migrantes.

De acuerdo a lo reseñado en el Correo del Caroní, el Centro Comunitario de Aprendizaje (Cecodap) visitó la región en la primera semana de julio, donde constató que el 13% de la población son venezolanos, es decir que son unos 37.815 migrantes que abandonaron su país.

Por otro lado Carlos Trapani, abogado y coordinador de Cecodap se refirió a los niños en esa zona. “Vimos niños tristes por la separación de las familias, pero con esperanza de retomar sus actividades rutinarias. Extrañan su escuela, su comunidad y sus amigos; principalmente extrañan a sus abuelos”, recalcó.

Contó además la historia de un venezolano llamado Alberto, quien tomó tres autobuses para salir de Venezuela y una vez en territorio colombiano, pagó cinco mil pesos para cruzar el río y llegó al malecón de Arauca, esto con motivo de buscarles una mejor vida a sus hijos.

En el Arauca trabaja con el reciclaje donde también trabajan sus hijos, “y ese, el trabajo infantil, es uno de los riesgos de los niños en esa localidad“, destacó Trapani.

Dice que esta situación los convierten en víctimas fáciles de captar y usar por los armados, donde existen grupos irregulares, la explotación laboral, el uso de niños en actividades delictivas y la violencia familiar son los principales peligros que acechan a la infancia migrante en Arauca.

Por su parte, Abel Saraiba, psicólogo y coordinador en Cecodap del Programa Creciendo sin Violencia, realizó junto a Trapani, un trabajo con Save The Children Colombia, para analizar las condiciones de vida de los venezolanos y descubrieron que éste “es el primer departamento en Colombia con mayor proporción de venezolanos para la densidad poblacional local”, donde se conoció de la presencia de grupos armados irregulares como el Ejército de Liberación Nacional (ELN).

“Los venezolanos viven en sitios que no cuentan con servicios públicos, vialidad o condiciones apropiadas de habitabilidad. La mayoría se encuentra a orillas de afluentes del río Arauca; es decir, es recurrente la afectación de las viviendas por anegación”, recalcó.

Se conocieron los espacios de Save The Children en la zona, donde les ofrecen educación no formal que atiende a la niñez y adolescencia migrante no escolarizados, por un periodo de cuatro meses. En los Espacios Amigables (EA) los niños y adolescentes cuentan con apoyo psicosocial.

A su vez destacaron que con este recorrido se constataron datos correspondientes a la situación de la migración de niños, niñas y adolescentes venezolanos en la región.

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