La ministra de Relaciones Exteriores de Canadá, Chrystia Freeland, visitó este jueves Cuba para hablar sobre la crisis política en Venezuela.

“Es de importancia crucial que nuestros dos países se reúnan para discutir la crisis económica, política y humanitaria en Venezuela y lo que podemos emprender juntos para enfrentarla”, dijo Freeland en un comunicado.

Asimismo, comentó que espera discutir cómo pueden trabajar juntos para defender a los canadienses que tienen negocios e inversiones legítimas en Cuba “a la luz de la suspensión del Título III de la Ley Helms-Burton en Estados Unidos”, reseñó Reuters.

Rodríguez y su homóloga permanecieron reunidos durante más de dos horas en la sede de la Cancillería cubana, donde la alta funcionaria canadiense no hizo declaraciones a la prensa a su llegada.

Tampoco se ha difundido de momento el contenido de las conversaciones, más allá de los asuntos que la ministra canadiense anunció que preveía abordar con el canciller cubano.

La visita de Freeland fue anunciada con solo un día de antelación, y se produce pocas horas después de que trascendiera en medios noruegos que el Gobierno de Nicolás Maduro y la oposición venezolana negocian en Oslo una posible salida a la crisis que atraviesa desde hace meses el país petrolero.

Según la televisión pública NRK, que cita fuentes próximas a las conversaciones, los contactos se iniciaron en Cuba y se han mantenido varias reuniones en un lugar secreto en Oslo, con la mediación del Ministerio de Asuntos Exteriores noruego, que ha declinado hacer comentarios.

Canadá es uno de los países que reconoce el liderazgo del presidente de la Asamblea venezolana, Juan Guaidó, en tanto Cuba respalda firmemente a Maduro, su principal aliado político y económico.

Relación bilateral

La jefa de la diplomacia canadiense también esperaba discutir cómo su país y Cuba pueden “trabajar juntos para defender a los canadienses que realizan comercio e inversiones legítimas en Cuba a raíz del fin de la suspensión del Título III de la ley Helms-Burton en Estados Unidos”.

El pasado 3 de mayo, Canadá reiteró que no “reconocerá o aplicará” ninguna sentencia emitida bajo el Título III de la ley Helms-Burton por actividades económicas en Cuba.

Un día antes EE.UU. activó esa controvertida norma, que permite a los estadounidenses demandar en sus tribunales a compañías que se beneficien de terrenos o inmuebles que les fueron expropiados en Cuba tras la Revolución de 1959.

Además de Canadá, han protestado por la aplicación de esta medida otros países como Rusia y China, además de la Unión Europea, que ha adelantado su intención de aplicar el “estatuto de bloqueo”, que prohíbe la aplicación en territorio comunitario de las sentencias en EE.UU. sobre el Título III y permite a los demandados recibir indemnizaciones en tribunales europeos.

Con información de agencias.

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