El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) anunció que abrirá dos nuevas sedes en los estados Táchira y Bolívar, fronterizos con Colombia y Brasil respectivamente, para afrontar la “mezcla explosiva” de problemas como la violencia, la migración y los problemas económicos generados por la migración venezolana.

“El punto es no es tanto si nos autorizan, sino cómo nosotros creamos consenso para el espacio humanitario”, declaró Peter Maurer, diplomático suizo a cargo del CICR desde el año 2012, quien estuvo de visita en Venezuela por cinco días.

“Me impresionó un centro comunitario en San Antonio, donde hemos hecho esfuerzos para ofrecer servicios de salud y otros servicios básicos”, dijo Maurer. “En este pequeño espacio, en un barrio, había personas de la oposición, del Gobierno, de la Cruz Roja y de la comunidad, todos trabajando duro para servir a las personas que llegaban buscando medicinas y consultas médicas”, agregó.

Cuestionado sobre la tardía actuación de la Cruz Roja, sostuvo que la dinámica de conflictos en otras partes del mundo agotó su capacidad de servicio.

Por otra parte, resaltó que para la organización siempre resulta complejo gestionar el ingreso de ayudas en las naciones. Sin embargo, admitió que con el Gobierno de Nicolás Maduro han mantenido contacto.

“A veces depende también de la voluntad de los países de permitirnos trabajar. Hemos trabajado silenciosamente con el Gobierno de Venezuela, con total transparencia con todas las partes de la sociedad venezolana para crear un espacio humanitario”, señaló el diplomático.

Para leer la entrevista completa concedida a El País, haga click aquí.

Comments

Comments are closed.