El cerebro humano puede responder inconscientemente a los cambios en los campos magnéticos de la Tierra, según concluye un equipo de geocientíficos y neurobiólogos. Publicado en la revista ‘eNeuro’, este estudio interdisciplinario revive un área de investigación en neurociencia que ha permanecido inactiva durante décadas.

Muchos animales, como las aves migratorias y las tortugas marinas, tienen un sentido geomagnético que respalda su sistema de navegación biológica. Aunque la magneto-recepción se estudiado muy bien en estos animales, los científicos aún no han podido determinar si los humanos comparten esta capacidad.

El geocientífico Joseph Kirschvink, el neurocientífico Shin Shimojo y sus colegas en en Caltech, Estados Unidos, y la Universidad de Tokio, en Japón, se propusieron abordar esta cuestión de larga duración utilizando la electroencefalografía para registrar la actividad cerebral de los participantes adultos durante las manipulaciones del campo magnético.

Los experimentos cuidadosamente controlados revelaron una disminución en la actividad cerebral de la banda alfa, una respuesta establecida a la información sensorial, en algunos participantes. Los científicos replicaron este efecto en los participantes que respondieron con fuerza y confirmaron que estas respuestas se ajustaron al campo magnético del hemisferio norte, donde se realizó el estudio.

Los estudios futuros sobre la magneto-recepción en diversas poblaciones humanas pueden proporcionar nuevas pistas sobre la evolución y la variación individual de este antiguo sistema sensorial, según los autores de esta investigación.

Europa Press.

Comments

Comments are closed.