Una mujer de 36 años de edad que se desempeñaba como enfermera, fue detenida y sentenciada a cuatro años de prisión luego de haber extraído durante varios años la sangre de su propio hijo, sin razón aparente, en una ciudad de Dinamarca.

Tal parece que la mujer de forma casi sistemática extraía aproximadamente medio litro de sangre de su hijo de forma semanal desde que él tenía tan solo un año de edad.

la Corte de la ciudad de Herning, afirmó según lo reseñado por Actualidad.rt, que todo se descubrió cuando el menor, que ahora tiene 7 años de edad, cayó enfermo por una enfermedad intestinal y al ser internado en una clínica los doctores no pudieron entender porque el niño tenía menos sangre en su sistema de lo debido.

Tras ese evento el pequeño tuvo que pasar por al menos 110 transfusiones de sangre, lo cual prendió las alarmas de los especialistas, quienes sospecharon y realizaron la denuncia ante las autoridades.

La mujer fue arrestada a mediados de 2017, y durante el juicio aseguró no saber porque cometía dicho acto, pues relató que luego de cada extracción simplemente botaba la sangre por el inodoro y las jeringas en la basura.

“No es una decisión que tomé conscientemente. No sé cuándo comencé a hacer lo que no tenía derecho a hacer. Se dio gradualmente”, contó la mujer.

Tras una posterior evaluación psicológica se constató que la fémina padecía del trastorno mental conocido como síndrome de Münchhausen por poder, que se presenta cuando los adultos hacen enfermar a un niño para atraer atención a sí mismos.

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