Un negociador estadounidense pidió el jueves a Corea del Norte proporcionar una descripción detallada de sus armas para sellar un acuerdo de paz, y dijo que el presidente Donald Trump estaba listo para ofrecer un futuro que incluya relaciones diplomáticas y ayuda económica.

Trump, que se espera celebre una segunda cumbre con el líder norcoreano, Kim Jong Un, en aproximadamente un mes, dijo el jueves que anunciaría la fecha y el lugar exactos a principios de la próxima semana.

“Creo que la mayoría de ustedes sabe dónde se celebrará. No creo que sea un gran secreto“, añadió el presidente, que aseguró que Washington logró “grandes avances” con Pyongyang.

Vietnam ha ofrecido hospedar las conversaciones.

Trump celebró un histórico primer encuentro con Kim en Singapur en junio del año pasado, que resultó en un documento en el que el líder norcoreano se compromete a trabajar para la “desnuclearización de la península coreana”.

Mientras los escépticos creen que Trump está demasiado ansioso por llegar a un acuerdo para construir un legado y disfrutar de la atención de encontrarse nuevamente con el aislado líder, el representante especial de Estados Unidos para Corea del Norte, Stephen Biegun, dijo que la administración está preparada para contingencias si las conversaciones fallan.

El martes, el director de Inteligencia Nacional estadounidense, Dan Coats, dijo que Pyongyang resistirá a las presiones porque sus líderes consideran las armas nucleares como “claves para la supervivencia del régimen”, un análisis contrario a la posición de Trump de que existe una “posibilidad decente” de que el Norte entregue su arsenal nuclear.

No obstante, Biegun pudo plantear un futuro optimista.

“Imagino ese momento perfecto en el que Corea del Norte elimina su última arma nuclear, se levantan las sanciones, la bandera sube en la embajada y el tratado se firma, todo a la vez”, dijo en la Universidad de Stanford.

“Eso es un ideal, lo sé, y estas cosas se moverán de manera intermitente por diferentes carriles. Pero también pueden reforzarse mutuamente”, agregó.

Preparando la cumbre, el Departamento de Estado dijo que Biegun irá el domingo a Corea del Sur y también se reunirá con su homólogo norcoreano.

Promesas en sitios nucleares

Biegun afirmó que Estados Unidos solicitará a Corea del Norte negociaciones para verificar que está renunciando a sus armas nucleares.

“Antes de que el proceso de desnuclearización pueda ser definitivo, debemos tener una comprensión completa de toda la extensión de los programas de armas de destrucción masiva de Corea del Norte a través de una declaración integral”, dijo.

“Debemos llegar a un acuerdo sobre el acceso de expertos y mecanismos de monitoreo de los sitios clave a los estándares internacionales y, en última instancia, asegurar la eliminación o destrucción de las reservas de material fisionable, misiles, lanzadores y otras armas de destrucción masiva”, añadió.

El funcionario aseguró además que Kim se ha comprometido, tanto en la cumbre como en las conversaciones de seguimiento con el secretario de Estado, Mike Pompeo, al “desmantelamiento y la destrucción” de todos los sitios de plutonio y uranio.

Observadores creen que Pyongyang está más interesado en aliviar las sanciones internacionales, que se ajustaron en 2017 luego de que las pruebas de misiles y nucleares del régimen suscitaran el temor de una nueva guerra.

EEUU seguirá en Corea del Sur

Biegun aseguró a Corea del Norte que Trump, quien en 2017 amenazó con “destruir totalmente” el país, quería terminar con el estado de guerra.

“No vamos a invadir Corea del Norte. No estamos tratando de derrocar al régimen“, dijo.

También dijo que Estados Unidos no tenía la intención de sacar a sus 28.500 soldados de Corea del Sur.

“No estamos involucrados en ninguna discusión diplomática que sugiera esa compensación. Nunca fue debatido”, aseguró.

AFP.

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