El partido Voluntad Popular (VP), del líder opositor preso Leopoldo López, informó hoy que asumirá en 2019 la jefatura de la Asamblea Nacional de Venezuela (AN, Parlamento), desde donde intentará articular a la oposición para buscar “una salida urgente” de Nicolás Maduro del poder.

“Asumimos la Presidencia de la Asamblea Nacional como eje articulador de la estrategia unitaria contra un régimen que ha llevado a Venezuela al peor momento de su historia política, económica y social“, dijo la agrupación opositora en un comunicado divulgado este jueves.

VP también señaló en el texto que propondrá al joven diputado Juan Guaidó como nuevo jefe de la Cámara, luego de las presidencias de Henry Ramos, Julio Borges y Omar Barboza.

Tras el triunfo electoral que les permitió controlar el Parlamento en 2015, los principales partidos de oposición acordaron rotar la presidencia del poder Legislativo cada año, siendo el 2019 el turno de VP, según ese arreglo que las fracciones respetarán como “un mensaje” de unidad al país, aseguró el partido en el documento.

Así, VP da por descontado que Guaidó asuma el próximo 5 de enero, cuando se instale un nuevo período de sesiones, la presidencia del Parlamento hasta 2020 y lidere “una nueva etapa de lucha en pro de la libertad de Venezuela”.

“Entendemos que, por sus cualidades, compromiso con el país y trayectoria, Guaidó asumirá la vanguardia en un momento político de tan alta trascendencia, en el que las decisiones que tomemos como liderazgos marcarán el futuro del país”, añadió la agrupación.

Guaidó fue presidente de la comisión de Contraloría de la Cámara, desde donde ventiló casos de corrupción que salpicaron a funcionarios del Gobierno de Maduro.

También fue vicepresidente de la comisión de Política Interior e impulso una ley de amnistía para los llamados “presos políticos” del país, que la oposición cifra en casi 400.

Con todo, esta, así como otras leyes sancionadas desde 2015, no fue promulgada por Maduro, que no reconoce al Parlamento luego de que el Supremo le declarara en “desacato” por incumplir varias de sus sentencias.

Además, la oficialista Asamblea Constituyente, un órgano que no reconocen varios gobiernos del mundo, le despojó de sus funciones y es quien, en la práctica, sanciona leyes y controla las decisiones del Ejecutivo.

EFE

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