Luis Alfonso Herrera Orellana, columnista de la edición digital de El Nacional y experto en Derecho Constitucional y Administrativo, señaló que desde los inicios del gobierno de Hugo Chávez se empezó a “erradicar” la libertad de expresión en el país “con métodos sofisticados”, siendo el caso más reciente el del diario El Nacional que puso fin a su versión impresa y se dedicará a su parte digital siendo su única alternativa ante la falta de papel.

“Este otro ataque a la libertad de expresión en Venezuela apunta a la progresiva agonía, acecho y extinción de los medios. La presunta falta de papel ha hecho parar ahora la rotativa de El Nacional, pero los lectores dentro de Venezuela difícilmente pueden acceder a su página web porque la entidad nacional “cantv” hackea o impide su operación normal”, indicó en una entrevista ofrecida a Deutsche Welle.

Además, aseveró que el gobierno venezolano ofrece la Internet con “la capacidad más baja del planeta para que no pueda haber mayor tráfico de información. Esto hace parte de una política sistemática y aplicada rigurosamente desde 2002, que hoy cobra una nueva víctima”.

A continuación la entrevista completa publicada por DW:

  • DW: El tradicional diario venezolano El Nacional dejó de aparecer en su edición impresa, después de 75 años de informar a los venezolanos. Usted es columnista del diario. ¿Qué piensa usted de esta que para algunos es una “catástrofe”?

Luis Alfonso Herrera Orellana: He tenido la fortuna de trabajar desde hace casi dos años en la versión digital de El Nacional, un diario muy importante para el proceso democrático del país. Ya como lector me tocó sufrir su disminución de páginas y amplitud de temas. Yo era fiel seguidor del encartado (suplemento) cultural dominical “Papel literario”.

  • ¿Por qué deja de imprimirse ahora El Nacional?

Este otro ataque a la libertad de expresión en Venezuela apunta a la progresiva agonía, acecho y extinción de los medios. La presunta falta de papel ha hecho parar ahora la rotativa de El Nacional, pero los lectores dentro de Venezuela difícilmente pueden acceder a su página web porque la entidad nacional “cantv” hackea o impide su operación normal.

  • ¿Cómo se llegó a hacer quebrar, colapsar o cerrar los principales medios independientes en Venezuela?

Desde los inicios del gobierno de Hugo Chávez se empezó a erradicar la libertad de expresión con métodos sofisticados. No encarcelando a periodistas ni mandando a policías o soldados a ponerle candados a las redacciones, sino a través de la revocatoria de licencias, de concesiones o diciendo a las radioemisoras que no cumplen con los requisitos para operar. Y en el caso de la prensa escrita, creando una empresa estatal, llamada Corporación Maneiro, para monopolizar la importación del papel. Además, el régimen ofrece la Internet con la capacidad más baja del planeta para que no pueda haber mayor tráfico de información. Esto hace parte de una política sistemática y aplicada rigurosamente desde 2002, que hoy cobra una nueva víctima.

  • En los últimos cinco años han cerrado casi tres cuartas partes de los periódicos y, según el Instituto Prensa y Sociedad Venezuela (IPYS), solo en 2017, el gobierno cerró 40 estaciones de radio. ¿Por qué ese proceso no ha generado más atención nacional e internacional?

Porque el proceso ha sido lento. Pero fue Hugo Chávez el que comenzó a intimidar, descalificar y ridiculizar a medios y periodistas en público. Chávez amenazaba entre bromas a los medios críticos, y a los que no aceptaban publicidad pagada del Gobierno en sus espacios los hostigaba hasta que perdían sus licencias, o los obligaba a venderle los medios a testaferros.

  • ¿Cuál ha sido el papel de la prensa en la defensa de la democracia en Venezuela?

A El Universal y Globovisión, antes medios independientes, pero que fueron comprados para convertirlos en espacios de propaganda del régimen, se enfrentan a El Nacional y nuevos medios digitales como El Cocuyo, El Estimulo, El Pitazo. Estos medios son ahora la alternativa al oficialismo y reportan profesionalmente sobre lo que ocurre dentro y fuera de Venezuela. Aunque, a mi juicio, algunos medios siguen muy aferrados a los mecanismos del diálogo y la votación que el mismo régimen ha instrumentalizado y desvirtuado, cuando ahora sería importante apostar más por la presión y el castigo de la comunidad internacional. La crisis no es una prueba del fracaso, sino del éxito del chavismo, porque su meta es acabar con los derechos individuales y controlar totalmente el país.

Comments

Leave a reply

Your email address will not be published.