Vecinos de la calle 67A del barrio Los Andes, sector Los Estanques, ubicado en Maracaibo, estado Zulia, no salen del asombro, ya que el pasado miércoles, cerca de las ocho de la noche, una confesión alertó a una de las familias de esa localidad. Dos menores le confesaron a su tía que habían sufrido abuso sexual.

La fémina, identificada como Ida Elena Bravo Medina, quien es abogada y tía de los adolescentes de 11 y 13 años de edad, escuchó cómo fueron abusados sus sobrinos por un abuelo de más de 60 años.

Los niños son hermanos, viven allí mismo en Los Andes, ubicada en la parroquia Manuel Dagnino. Los jóvenes durante la tarde del pasado miércoles, caminaron hasta el sector Ixora Rojas y llegaron hasta la casa del sexagenario.

Según testimonio de la tía, el abuelo es conocido en los dos barrios porque trabaja en medios radiales.

En la casa, el sexagenario hizo esperar a sus sobrinos, luego les pidió que pasaran a una sala “donde los grabó. Al de 11 años lo abusó una semana. No dijo nada; pero miércoles fue con mi otro sobrino y este pasó por lo mismo. Es el de 13 años quien al volver a la casa contó todo”, explicó la mujer.

Asimismo, Medina aseguró que tras haber escuchado el relato de sus sobrinos, procedió a notificar inmediatamente a los funcionarios de la Policía Nacional Bolivarian (PNB) de la parroquia Manuel Dagnino, quienes fueron a su casa en el barrio Los Andres, y de allí se trasladaron hasta la vivienda del sector Ixora Rojas, reseñó Globovisión.

“Los detuvieron en su residencia justo a tres hombres, todo mayores de edad”, acotó la tía.

Fuentes policiales de la citada parroquia, aseguraron que el apresado, de apellido Castillo, “reclutaba a sus víctimas, los llevaba hasta su casa y allí los grababa para después pasar los videos a un contacto que tenía registrado en su teléfono celular para Colombia”.

“Ese hombre es el padrino de uno de mis hijos. Yo lo conozco desde hace años e incluso él le sacaba permiso a otras madres del sector para que los dejara salir a pasear, los llevaba a un club para piscinas, a la Vedera, y a comer”, relató la madre de los afectados.

Según la abogada, los niños confesaron ante la PNB que vieron también a otros menores de edad en esa casa. El movimiento policial ya tenía en alerta al barrio Los Andes. Sin embargo, la narración de los hermanos angustió a más vecinos.

Las madres de los otros chicos, enterada de la situación, permitieron que a sus hijos les realizara los exámenes.

“Dos de los menores están infectados con el VPH”, afirmaron las mujeres.

Según vecinos, en la casa del sexagenario entraban y salían adolescentes con mucha frecuencia. “Siempre que preguntábamos, el hombre decían que eran sobrinos o primos”.

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