Cientos de personas asistieron el viernes en Estrasburgo al funeral de Kamal Naghchband, francoafgano fallecido, junto con otras tres personas, el martes en el atentado yihadista del mercadillo de Navidad.

Casado y padre de tres hijos jóvenes, Kamal Naghchband, de 45 años, había huido de la guerra en Afganistán para labrarse una nueva vida en Francia. El martes por la noche cayó bajo las balas de Chérif Chekatt.

“Iba a ver el mercadillo de Navidad y delante de sus hijos, una bala le alcanzó” en la cabeza, indicó uno de sus primos a la AFP.

En el hospital, este hombre, al que sus allegados describieron como bromista y simpático, sobrevivió un día, sumido en el coma, antes de morir.

Kamal Naghchband era gerente de un taller de automóviles situado cerca de la mezquita estrasburguesa a la que solía asistir y donde se celebraron sus exequias.

“Nuestro hermano mártir Kamal nos dice: ‘aprovechad los momentos que tenéis en este bajo mundo para hacer el bien'”, declaró el imán Eyup Sahin ante el féretro cubierto con una bandera verde y un retrato del difunto, sonriente.

“¿Creéis que Alá nos autorizará a matar a nadie? ¡Imposible! El islam es una religión de paz“, que “ningún acto terrorista puede representar”, subrayó.

“El Profeta dice ‘quien mata a una persona es como si hubiera matado a toda la humanidad‘”, añadió el imán.

“El mejor de los seres humanos”, afirmó, no es “el que es más útil para los musulmanes, para los judíos, los cristianos o los ateos, sino para toda la humanidad“.

Otros tres destinos rotos

Kamal vivía en Francia desde hace una veintena de años y, según su cuenta de Facebook, era oriundo de Kabul y estudió en Mazar i Sharif, en el norte de Afganistán.

“Su familia, que estaba con él en el momento de los hechos, está sana y salva”, precisó la mezquita.

“Era carismático, amable, gastaba bromas a todo el mundo. La gente iba al taller no necesariamente para reparar el auto, sino también para tomar un café con él. Era muy hospitalario”, señaló un familiar.

Tras la oración, organizada en el patio de la mezquita, el cuerpo cubierto de una bandera francesa fue llevado a un cementerio del sur de la ciudad, ante una numerosa multitud.

El atentado de Estrasburgo rompió otros tres destinos. Un turista tailandés de la misma edad también murió de una bala en la cabeza. Estaba de vacaciones en Alsacia con su esposa, que salió indemne del ataque.

Un padre de familia estrasburgués fue blanco del atacante cuando salía de un restaurante, esperando a su mujer y su hijo, que estaban dentro.

Y un periodista italiano gravemente herido falleció el viernes a causa de las heridas. Tenía 28 años y se encontraba en la ciudad para cubrir la sesión plenaria del Parlamento Europeo.

AFP.

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