El concurso Miss Venezuela, que celebró ayer su 65 edición, buscó reinventarse para sortear los estragos de la crisis económica, sepultar los escándalos de supuesto proxenetismo y abrirse a la participación de transexuales, informa AFP TV.

La opulencia parece haber quedado en el pasado: de celebrarse ante 20.000 personas pasó a realizarse en un estudio para 200, propiedad del canal de televisión dueña de los derechos.

La directiva del concurso fue sustituida tras denuncias de proxenetismo y prostitución.

La organización tuvo que ingeniárselas canjeando peinados y maquillaje por publicidad del canal, y compartiendo el coste del vestuario con los diseñadores.

El show musical y las coreografías de la ceremonia recayeron en jóvenes talentos, algunos debutantes en televisión.

Por otro lado, la directiva del concurso fue sustituida tras denuncias de proxenetismo y prostitución.

El escándalo estalló en marzo cuando una decena de exconcursantes señalaron vínculos con hombres adinerados cercanos al gobierno, acusados de corrupción.

Un nuevo código de ética prohíbe que las jóvenes reciban financiación externa o que su candidatura sea propuesta por terceros.

Comments

Comments are closed.