La exfiscal general de la República, Luisa Ortega Díaz, señaló este miércoles que es “preocupante” que ante lo que ocurrirá el próximo 10 de enero cuando Nicolás Maduro iniciará un nuevo período presidencial 2019-2025 “no tengamos una ruta de acción unitaria para enfrentar la avanzada autoritaria de la tiranía”.

“Los venezolanos hablaron una vez más con su ausencia y su silencio, no queda duda de que el país rechaza al grupo delincuencial que desgobierna, sin embargo, seguimos anclados esperando que algo pase y llevamos años siendo testigos y víctimas de las consecuencias de este régimen irresponsable e ineficiente que ha llevado a Venezuela a una severa crisis social, económica, política y humanitaria, lo cual ha desencadenado una deliberada y trágica escasez de alimentos, medicinas e insumos médicos; hiperinflación, sueldos insuficientes, crisis sanitaria, migración forzada, entre otros. ¿Qué más vamos a esperar?”, dijo.

Asimismo, indicó en un artículo publicado enCaraota Digital que “urge un plan para salir del régimen, no podemos continuar en la estéril faena de reclamarle solo por redes sociales, creyendo que con eso cambiaremos el rumbo del país. Los tiranos no solo se expresan por tuiter, también ejecutan acciones para seguir gobernando entre ruinas, claro, actúan como líderes de un cartel”.

A continuación el artículo completo publicado en Caraota Digital:

El 10 de enero de 2019 es una fecha que se ha convertido en un tema de gran expectativa en distintos espacios, pues según la Constitución se debe dar inicio al período presidencial 2019-2025. Lamentablemente, hoy en Venezuela no se respeta la Carta Magna, la cual ha sido derogada de facto.

Sin embargo, surgen cuestionamientos normales de cara a ese día: ¿Cuál será la posición de la comunidad internacional ante la simulada toma de posesión del tirano si ya han asegurado que el proceso electoral del 20 de mayo fue amañado, fraudulento e ilegítimo? ¿Qué harán los factores democráticos ante esta nueva tropelía del régimen madurista? estas son parte de las interrogantes que se ciernen sobre este panorama.

Ahora, es preocupante que, ante la inminencia de ese hecho no tengamos una ruta de acción unitaria para enfrentar la avanzada autoritaria de la tiranía.

Lo esperanzador es que la gente está clara, pues lo ocurrido el pasado domingo con las supuestas “elecciones de concejales” fue una muestra de ello. Los venezolanos están en lucha permanente ante las instituciones secuestradas, eso lo evidenció el masivo rechazo a la farsa electoral y los centros de votación totalmente desolados. Fue una gran demostración de quien es la abrumadora y verdadera mayoría.

Los venezolanos hablaron una vez más con su ausencia y su silencio, no queda duda de que el país rechaza al grupo delincuencial que desgobierna, sin embargo, seguimos anclados esperando que algo pase y llevamos años siendo testigos y víctimas de las consecuencias de este régimen irresponsable e ineficiente que ha llevado a Venezuela a una severa crisis social, económica, política y humanitaria, lo cual ha desencadenado una deliberada y trágica escasez de alimentos, medicinas e insumos médicos; hiperinflación, sueldos insuficientes, crisis sanitaria, migración forzada, entre otros. ¿Qué más vamos a esperar?

Todos los venezolanos debemos reflexionar para comprender que no hay que esperar el 10 de enero para movilizarnos en función de reclamar nuestros derechos; el 10 no es día de victorias o derrotas, sencillamente la lucha comenzó hace mucho tiempo y aún está en desarrollo. No es el 10 de enero un antes y un después; el hambre y las enfermedades de los venezolanos no esperan esa fecha. La realidad es que la República agoniza y hay que salvarla ahora.

Urge un plan para salir del régimen, no podemos continuar en la estéril faena de reclamarle solo por redes sociales, creyendo que con eso cambiaremos el rumbo del país. Los tiranos no solo se expresan por tuiter, también ejecutan acciones para seguir gobernando entre ruinas, claro, actúan como líderes de un cartel.

Diariamente hay focos de protestas a escala nacional, pero hay que acompañar a los venezolanos en sus necesidades y anhelos de recuperar al país. En Venezuela la ciudadanía se está organizando, luchando y resistiendo, pero sin unidad y coherencia no lograremos nuestro fin: rescatar la democracia y la libertad.

Ante estas circunstancias llamo una vez más a la comunidad internacional a tomar medidas contundentes para ayudar al retorno de la democracia y las libertades en Venezuela, y a los venezolanos nos toca forjar nuestro propio destino de libertad; la lucha es permanente y no podemos parar. Como Fiscal General de la República asumo el compromiso de ponerme al frente y aportar lo que sea necesario para articular con todos los factores políticos y sociales que luchan por el retorno del Estado de Derecho, a fin de enfrentar definitivamente a los destructores de nuestro país.

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